El mundo de la música se despide de una de sus figuras más influyentes. El 27 de marzo de 2026 falleció Ross “The Boss” Friedman, guitarrista neoyorquino y miembro fundador de The Dictators y Manowar. Tenía 72 años y murió tras una breve lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad que había hecho pública apenas semanas antes.
Un pionero entre dos géneros
Nacido en Nueva York en 1954, Friedman inició su carrera en 1973 con The Dictators, banda que se convirtió en precursora del punk. Su estilo directo y su energía cruda marcaron el debut Go Girl Crazy!, un disco que aún hoy es referencia para la escena alternativa.
Más tarde, su camino lo llevó a Europa con Shakin’ Street, pero fue con Manowar donde alcanzó la consagración definitiva. Junto a Joey DeMaio y Eric Adams, definió el sonido épico del power metal y grabó álbumes fundamentales como Battle Hymns, Into Glory Ride y Hail to England. Estas producciones se convirtieron en clásicos del género y consolidaron su nombre en la historia del metal.
Reconocimientos y despedida
El Metal Hall of Fame confirmó la noticia y lo recordó como “embajador global del metal”. Destacaron su potente ejecución, su sonido inconfundible y su espíritu inquebrantable. La familia del músico también emitió un comunicado en el que lo describió como “un padre querido y un artista cuya música y espíritu impactaron a fans de todo el mundo”.
Una vida dedicada a la guitarra
Aunque dejó Manowar en 1988, Friedman nunca se alejó de la música. Continuó activo con su propia banda, colaboró con artistas internacionales y mantuvo vivo el espíritu que lo convirtió en leyenda. Su guitarra fue siempre su razón de ser, y su obra seguirá resonando en cada riff que marcó generaciones.
Un legado eterno
El 27 de marzo de 2026 marca el adiós de Ross “The Boss” Friedman, un músico que supo unir la rebeldía del punk con la grandeza del metal. Su legado permanece como testimonio de que la música puede ser, al mismo tiempo, resistencia y celebración.



