El Canalla vive su mejor temporada en años con Di María como bandera y el título al alcance
Rosario Central está escribiendo una de sus mejores campañas en el fútbol argentino reciente. El equipo de Jorge Almirón terminó cuarto en la Zona B con 28 puntos, lleva cuatro partidos sin perder y en la fase eliminatoria ya se cargó a dos grandes de Avellaneda consecutivamente: primero eliminó a Independiente 3-1 en octavos y ahora tumbó a Racing 2-1 en el alargue, quedando a solo dos partidos de la final en el Kempes de Córdoba.
La figura central de esta historia es Ángel Di María, quien a sus 38 años se convirtió rápidamente en el emblema futbolístico y emocional del Canalla. El campeón del mundo transforma al Gigante de Arroyito en un escenario intimidante para cualquier rival, conecta córners de ensueño, mete golazos en momentos clave y enciende al público rosarino como nadie. El sueño de Di María de ser campeón en su club del corazón está más vivo que nunca.



