El fichaje de Rodri al Barcelona entra en su recta final pero el Manchester City sigue poniendo palos en las ruedas
La novela del verano está a punto de terminar, pero todavía no tiene punto final. Rodri ya tiene todo acordado con el Barcelona en términos personales, con un contrato de cuatro temporadas y un salario de 15 millones netos anuales, y ha dejado claro que no se presentará a los entrenamientos del Manchester City la próxima semana porque confía en que el traspaso se resolverá antes. El Barça ya lanzó su tercera oferta al City por 70 millones de euros, pero el club inglés sigue sin ceder y mantiene su posición en 80 millones, una brecha que ha convertido esta operación en el mayor culebrón del mercado europeo de este verano.
El factor que complica aún más la situación es el fair play financiero de LaLiga, que obliga al Barcelona a generar espacio salarial antes de poder inscribir a Rodri. La venta de Ferran Torres al PSG por 50 millones fue un primer paso, pero el club necesita más movimientos para encajar una operación que en total, contando traspaso, salario y variables, podría alcanzar los 210 millones de euros en cuatro temporadas. Hansi Flick espera poder contar con él para el debut liguero del 27 de agosto ante el Athletic Club, y el reloj corre: si no hay acuerdo antes del cierre de mercado, Rodri tendría que cumplir su último año de contrato en Manchester.




