Rodri Hernández sacude el mercado: no descarta jugar en el Real Madrid
Las palabras del Balón de Oro que incendiaron al madridismo y enfurecieron al Atlético
En una entrevista en Radioestadio Noche de Onda Cero durante la concentración de la Selección Española, el centrocampista del Manchester City fue directo y sin rodeos: “Haber jugado en el Atlético de Madrid no me impide jugar en el Real Madrid, hay más jugadores que han hecho ese camino. No directamente, con el tiempo. No puedes renunciar a los mejores clubes del mundo”. Sobre el interés concreto del club blanco, reveló que no tiene contacto directo con la cúpula merengue: “¿Que si he escuchado que al presidente y al director general del Madrid les gusta Rodrigo Hernández? No lo sé… conmigo no hablan. Hablan con mi agente”.

Un contrato que expira y una renovación estancada con el City
Rodri volvió a la convocatoria de España como capitán tras superar su grave lesión de rodilla de septiembre de 2024, y reconoció sentirse de vuelta a su mejor nivel: “Decidí darme un tiempo, parar y prepararme bien sabiendo que el tramo decisivo iba a ser a partir de enero. Me siento que vuelvo a ser el Rodri que queremos”.  Con contrato hasta junio de 2027 con el Manchester City, las negociaciones de renovación están estancadas, y el propio jugador reconoció que “en algún momento habrá que sentarse a hablar y a dialogar”.  El Real Madrid ya habló de cifras, con un precio de salida que rondaría los 50 millones de euros. 
La polémica con el Atlético y la ilusión del Bernabéu
Las declaraciones provocaron un auténtico terremoto entre los aficionados del Atlético de Madrid, quienes consideran que un exjugador formado en la cantera colchonera no debería plantear esa posibilidad públicamente.  Sin embargo, lo que es innegable es que Rodri Hernández ha lanzado un mensaje alto y claro: quiere volver a España, quiere cerrar su etapa en la élite en su país, y ha elegido el proyecto del Santiago Bernabéu como su destino preferido.  La única condición que impondría el Real Madrid es tener plenas garantías sobre el estado físico de su rodilla antes de acometer una operación que podría marcar una era en la medular merengue.



