Una habitante de Sogamoso denunció el presunto robo del contador de agua de su vivienda y asegura que no cuenta con recursos para realizar las adecuaciones necesarias que le permitan reinstalar el servicio.
Una situación que mezcla preocupación económica, afectación del servicio y pérdida constante del recurso mantiene en alerta a una residente del centro de Sogamoso, quien denunció el presunto robo del contador de agua instalado en su vivienda.
El caso ocurrió en una vivienda ubicada sobre la calle 11A y, según relató la afectada, desde el momento en que desapareció el medidor comenzó una cadena de dificultades que aún no logra resolver.
Gabrielina Zapata explicó que tras informar lo sucedido recibió orientación sobre el procedimiento que debía seguir para restablecer el servicio. Entre las indicaciones entregadas se encontraba dejar descubierta la conexión domiciliaria para facilitar posteriormente la intervención técnica.
Sin embargo, afirma que actualmente no cuenta con los recursos económicos necesarios para realizar estas adecuaciones.
“No tengo dinero y tampoco tengo quién me ayude con ese trabajo”, manifestó.
Mientras busca una solución, asegura que continúa perdiéndose agua constantemente, situación que además de representar un posible incremento en costos también genera preocupación por el desperdicio del recurso.
La residente señaló que el problema dejó de ser únicamente una reparación técnica y se convirtió en una carga difícil de asumir debido a las condiciones económicas que enfrenta actualmente.
Vecinos del sector indicaron que hechos similares han sido comentados en otras ocasiones y consideran importante reforzar medidas de vigilancia sobre instalaciones externas que puedan ser vulnerables.
El caso también abrió nuevamente la conversación sobre las dificultades que enfrentan algunos usuarios cuando deben responder por daños o presuntos robos en conexiones domiciliarias.
Para algunos ciudadanos, estos procesos terminan generando gastos adicionales que en ciertos hogares pueden convertirse en una barrera para recuperar servicios básicos.
La afectada insiste en que necesita acompañamiento para detener la fuga, restablecer las condiciones normales del suministro y evitar que el problema siga aumentando con el paso de los días.
Mientras tanto, permanece esperando una alternativa que le permita avanzar en el proceso sin que el costo económico represente una dificultad imposible de asumir.
La situación deja abierta una discusión más amplia sobre el acceso oportuno a soluciones frente a emergencias domiciliarias y la importancia de evitar que problemas puntuales terminen afectando de manera prolongada a las familias.
