En lo que ya se cataloga como una de las eliminaciones más vergonzosas de la historia reciente del Millonario, River Plate cayó 3-1 ante Aldosivi en el Estadio Padre Martearena de Salta y quedó fuera de la Copa Argentina en los dieciseisavos de final. El partido fue una pesadilla desde el minuto 11 cuando Tomás Fernández abrió el marcador en una jugada polémica con un posible fuera de juego, y el equipo de Coudet nunca pudo reaccionar ante un Aldosivi que llegaba anteúltimo en la tabla anual y que jugó el partido de su vida. Nicolás Cordero amplió al 2-0 al minuto 29 y en el segundo tiempo Fernández selló el 3-0 al 56, dejando el partido prácticamente muerto antes de que Santos Borré descontara al 87 en el único gol del Millonario.
Lo más preocupante del resultado no es la eliminación en sí sino las señales que dejó el partido: River llegó sin Otamendi, Montiel y Driussi por sus compromisos mundialistas y lesiones, pero aun así presentó a ocho titulares habituales y fue incapaz de generar una sola ocasión clara de gol durante más de 80 minutos. Ya son 25 partidos consecutivos como visitante sin ganar para el Millonario, un récord negativo alarmante que Coudet debe resolver urgentemente antes del arranque del Clausura el 25 de julio. La copa era uno de los tres objetivos del semestre y se fue en la primera ronda, añadiendo más presión sobre un técnico que necesita resultados rápidos para justificar la confianza de la directiva.




