Un importante avance en materia de desarrollo y calidad de vida comienza a tomar forma con la socialización del proyecto de gasificación en zonas rurales de Maripí, una iniciativa que busca transformar las condiciones de cientos de familias que durante años han dependido de combustibles tradicionales para sus actividades diarias. El proyecto fue presentado en las veredas Sabaneta y Zulia, sector Guarumal, donde autoridades departamentales y municipales dieron a conocer los alcances de esta apuesta por el progreso y la equidad en el acceso a servicios básicos.
En el encuentro participaron representantes de la Secretaría de Minas y Energía, delegados de la administración municipal, líderes políticos, comunidad en general y la empresa encargada de ejecutar la obra, quienes resolvieron inquietudes y explicaron los detalles técnicos y sociales del proyecto. Este espacio permitió acercar la información a los beneficiarios y fortalecer la confianza en una iniciativa que promete mejorar significativamente la calidad de vida en estas zonas.
Más allá de una simple obra de infraestructura, esta iniciativa representa un cambio profundo en la cotidianidad de los habitantes. La llegada del gas domiciliario permitirá reducir el uso de leña, carbón y otros combustibles contaminantes, lo que impactará positivamente la salud de las familias, disminuyendo enfermedades respiratorias y mejorando las condiciones dentro de los hogares. Asimismo, se contribuirá a la protección del medio ambiente al reducir la tala de árboles y la emisión de gases contaminantes.
En términos de impacto, el proyecto beneficiará directamente a 89 familias en la vereda Sabaneta y cerca de 142 en el sector de Guarumal, lo que evidencia su alcance social y su enfoque en comunidades que históricamente han enfrentado limitaciones en el acceso a servicios esenciales. Para muchos hogares, esta iniciativa significa dejar atrás prácticas tradicionales que implicaban riesgos constantes, especialmente para niños y adultos mayores.
Durante la jornada, las autoridades resaltaron el respaldo institucional y el trabajo articulado que permitió que esta propuesta avanzara, destacando la importancia de seguir llevando soluciones concretas a las zonas rurales. La socialización dejó un mensaje claro: el desarrollo rural es posible cuando se suman esfuerzos, y este proyecto representa no solo una obra, sino la esperanza de un futuro más digno, limpio y sostenible para estas comunidades.




