Revocatoria de pacotilla – alcalde tapabocas

Manuel Eraso

Ismael Botina, popular maestro Buchón, anda metido en todo tumulto que encuentre; hace unos días se topó con un grupo de pelagatos que con pancartas gritaban ¡Revocatoria! ¡Abajo Chamorro, abajo, abajo, abajo! Preguntó: ¿de qué se trata esa protesta?, ninguno de los muchachos le dio razón. Pero esto es una revocatoria- dijeron.

Y siguió preguntando, ¿cuáles son las razones de esta revocatoria? Nadie supo dar razón.

Esto de las revocatorias es lo que está de moda en Colombia. Hoy por hoy, trescientos municipios -300- enfrentan un desgaste; lo único que generan estos movimientos son gastos burocráticos tanto en la Registraduría Nacional como en el Ministerio del Interior, que a cada rato tienen que enviar funcionarios desde Bogotá con frondosos gastos de representación.

Lo malo del asunto es que ninguna de las trescientas revocatorias avanza. En el caso de Pasto, reuniones, audiencias, tutelas y nada de nada.

Maestro Buchón que es avispado, se puso averiguar de donde nació el cuento de la revocatoria contra Germán Chamorro. He aquí la triste historia:

Había una funcionaria de carrera administrativa en la Alcaldía de Pasto que ocupó el cargo de inspectora de Tránsito Municipal, esta señora hizo y deshizo en ese cargo. Se inventaba normas inexistentes, chantajeaba a los usuarios. Frente a las quejas, el alcalde la trasladó como inspectora de urbanismo en la Secretaría de Gobierno. Lo mismo, la funcionaria no dio con bola. Y se creía irremplazable.

Un día cualquiera esta funcionaria de marras presentó renuncia del cargo; ella pensó que por ser irremplazable no le aceptarían la renuncia. El alcalde Chamorro, frente a las quejas de la ciudadanía decidió aceptar la renuncia y este fue el comienzo de una pataleta y de inmediato se declaró en oposición contra la primera autoridad. Así comenzó la revocatoria.

Un pequeño grupo de ingenuos le siguieron la corriente. Y comenzaron hablar de que en tres meses habría elecciones para sacar al alcalde de Pasto. Hubo anuncios y más anuncios, vinieron funcionarios del orden nacional con jugosos viáticos, se ha perdido el tiempo en citas, audiencias y otras cosas que no han servido para nada.

Lo último de este cuento es que un juez de la república ordenó mediante tutela que el Ministerio del Interior nombre un alcalde ad hoc.

Otra confusión. La gente creyó que el famoso alcalde ad hoc, sería el reemplazo de Chamorro. No es así.

Ya salió el decreto, según se lee, este famoso alcalde ad hoc, se encargará única y exclusivamente de vigilar que la recolección de firmas se haga bajo estrictos protocolos de bioseguridad. En otras palabras, se encargará que quienes plasmen la firma estén puesto el tapabocas.

Lo que nos faltaba. Vamos a tener alcalde de tapabocas. A maestro Buchón le ofrecieron ese cargo y lo está pensando si acepta o no tan alta dignidad. Aclarando que el titular Germán Chamorro seguirá desempeñando su cargo sin ninguna restricción ni novedad. ¡Cosas que solo pasan en Locombia…!

Por: Manuel Eraso

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