Las autoridades colombianas continúan avanzando en la investigación contra una presunta red de contrabando y lavado de activos relacionada con la reconocida cadena de tiendas Lili Pink. En el centro del caso aparece Walter Francisco Martínez Martínez, abogado señalado por la Fiscalía como pieza clave dentro de la estructura financiera investigada.
Según las autoridades, Martínez habría actuado como representante legal de al menos siete empresas fachada utilizadas para ingresar mercancía al país y mover grandes sumas de dinero entre Colombia, Panamá y otros territorios. La investigación sostiene que el esquema permitía dar apariencia de legalidad a recursos de origen ilícito mediante complejas operaciones comerciales y societarias.
La Fiscalía indicó que la red presuntamente utilizaba importadoras, comercializadoras y sociedades de papel para introducir productos como prendas de vestir, cosméticos y juguetes, evitando controles aduaneros y financieros. Posteriormente, las utilidades eran transferidas al exterior como parte del supuesto proceso de lavado de activos.
Walter Francisco Martínez fue capturado en Barranquilla y enfrenta cargos por lavado de activos, concierto para delinquir, contrabando y enriquecimiento ilícito. Durante las audiencias preliminares no aceptó los cargos imputados por la Fiscalía.
El caso tomó mayor relevancia luego de los operativos adelantados por el CTI en cientos de tiendas y bodegas de Lili Pink en distintas regiones del país. Además, las autoridades emitieron varias órdenes de captura contra otros empresarios y representantes señalados de participar en la presunta estructura ilegal.
Por su parte, representantes de Lili Pink han señalado que la compañía opera legalmente y que las acusaciones hacen parte de un proceso judicial en curso, insistiendo en que aún no existen decisiones definitivas sobre el caso.


