Retiro deja desprotegida vía con alto flujo vehicular, en puente guillermo

Una decisión que ha desatado indignación y temor sacude a la comunidad de Puente Guillermo. En la madrugada de este sábado 4 de abril, exactamente a las 3:40 a.m., fue retirada la unidad de atención vial —ambulancia y grúa— que prestaba servicio en la Ruta 45A, corredor clave que conecta Chiquinquirá con Puente Nacional. El hecho ocurre en uno de los momentos más delicados del año: el plan retorno de Semana Santa.

La medida, atribuida al Instituto Nacional de Vías (Invías), dejó completamente desprotegido un tramo conocido por su alta accidentalidad. Conductores frecuentes, transportadores y habitantes de la zona advierten que esta vía ha sido escenario de múltiples emergencias, donde la presencia de estos equipos ha sido vital para salvar vidas y atender siniestros en cuestión de minutos.

Lo que más preocupa es el contexto. Mientras miles de viajeros se movilizan por el país, el retiro de la ambulancia y la grúa hacia Zipaquirá genera un vacío crítico en la capacidad de respuesta ante cualquier accidente. “Es una irresponsabilidad total”, señala Saul Camilo García, habitante del sector quien asegura que esta decisión pone en riesgo directo a quienes transitan y hacen el plan retorno por esta via.

La Ruta 45A no es cualquier carretera. Se trata de un corredor estratégico con alto flujo vehicular, especialmente en temporadas festivas, donde el tráfico se multiplica y con ello aumentan los riesgos. La ausencia de atención inmediata podría traducirse en tragedias evitables, demoras en rescates y consecuencias fatales en caso de siniestros.

García, elevó un llamado urgente a las autoridades competentes para que se restablezca de inmediato el servicio. Insisten en que no se trata de un lujo, sino de una necesidad básica en una vía catalogada como crítica por su historial de accidentes.

Además, cuestionan la falta de claridad frente a la decisión. Hasta el momento, no se han entregado explicaciones contundentes sobre las razones del traslado, lo que incrementa la molestia y la sensación de abandono por parte de las distintas instituciones.

La preocupación crece con cada hora que pasa. Sin ambulancia ni grúa, cualquier incidente podría convertirse en una tragedia mayor. La comunidad advierte que no esperará a que ocurra una desgracia para que se tomen medidas.

Piden restablecer la atención ya que esta no puede esperar. En una vía donde cada minuto cuenta, la ausencia de respuesta puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de los miles de personas que pasan por allí. 

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest