Una jornada de control ambiental permitió retirar cerca de 300 caracoles africanos de un parque de Cali, luego de detectar la presencia de esta especie invasora en el sector.
La intervención tuvo como objetivo reducir el riesgo que representa la proliferación del caracol gigante africano para el ecosistema y la salud pública. Esta especie puede desplazarse rápidamente por diferentes espacios y competir con especies nativas, además de estar asociada a microorganismos que pueden representar un riesgo sanitario.
Las autoridades ambientales hicieron un llamado a la ciudadanía para no manipular ni trasladar estos animales por cuenta propia y reportar su presencia ante las entidades correspondientes. El control oportuno es fundamental para evitar que la especie continúe expandiéndose por zonas verdes y otros espacios de la ciudad.

