El jefe interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, Todd Lyons, presentó su renuncia en medio de fuertes controversias por los operativos migratorios impulsados durante su gestión.
Lyons dejará el cargo a finales de mayo, tras haber liderado una etapa marcada por redadas masivas y un aumento significativo en las deportaciones de migrantes. Su salida se produce en un contexto de creciente presión política y cuestionamientos por el manejo de la agencia.
Durante su administración, el ICE intensificó los operativos en distintas ciudades, lo que generó críticas por presuntas violaciones a los derechos humanos, así como por las condiciones en los centros de detención. También hubo preocupación por el número de migrantes fallecidos bajo custodia y por el uso de la fuerza en algunos procedimientos.
Uno de los episodios más polémicos ocurrió durante un operativo en Mineápolis, donde agentes migratorios estuvieron involucrados en un hecho que dejó víctimas fatales, lo que incrementó el rechazo público y las exigencias de investigaciones.
Aunque oficialmente no se detallaron las razones de su renuncia, esta se da en medio de ese clima de controversia y debate sobre la política migratoria en Estados Unidos. Por ahora, no se ha anunciado quién asumirá de manera permanente la dirección del ICE.
La dimisión deja a la agencia en un momento clave, mientras continúan las discusiones sobre el alcance y el impacto de las medidas migratorias en el país.



