El municipio de Girardot se ha convertido, durante el mes de febrero de 2026, en escenario de una serie de remates judiciales, procesos públicos en los que bienes embargados por órdenes judiciales se subastan con el fin de saldar deudas y ejecutar mandatos del sistema de justicia, y que representan oportunidades tanto para inversionistas como para particulares interesados en adquirir propiedades a precios por debajo del mercado.
Según el listado oficial de remates programados en la región, varios inmuebles en Girardot están citados para subasta a lo largo de febrero, ofreciendo alternativas en vivienda y bienes raíces para quienes deseen participar del proceso. Los avisos judiciales publicados incluyen casas, apartamentos y otro tipo de inmuebles, sujetos a remate en fechas específicas conforme a disposiciones del Código General del Proceso y bajo la supervisión de los juzgados civiles competentes.
Entre las citas más próximas están programados remates como el de una casa ubicada en Girardot con avaluó cercano a los 488 millones de pesos, cuya subasta quedó fijada para el 2 de febrero, con una oferta mínima establecida en alrededor de 341 millones. Ese mismo día, también se anuncia el remate de un inmueble de mayor valor, avaluado en aproximadamente 625 millones de pesos.
Posteriormente, el 4 de febrero figura otro aviso para el remate de un apartamento con avalúo de más de 167 millones de pesos y oferta mínima por debajo de los 120 millones, lo que abre posibilidades para compradores con presupuestos más ajustados interesados en vivienda o inversión.
Más adelante en el mes, el 12 de febrero está programado el remate de otro inmueble en la zona, con avaluó cercano a los 144 millones y un precio base para pujas que ronda los 100 millones de pesos, además de un reciente aviso para el 26 de febrero sobre la subasta de un apartamento adicional en la ciudad.
Los remates judiciales se realizan en audiencias públicas, donde potenciales interesados deben consignar el porcentaje mínimo del avalúo exigido por ley para poder participar y competir por la adjudicación del bien. Estos procesos están abiertos al público, pero requieren la revisión previa de títulos, documentación legal y cumplimiento de requisitos formales, por lo que se recomienda la asesoría legal antes de vincularse.
Este tipo de subastas suele atraer la atención de inversionistas, familias y particulares que buscan acceder a bienes raíces con descuentos frente a los precios de mercado, aunque también implican riesgos y trámites que deben conocerse con antelación. Para el municipio de Girardot, la programación de múltiples remates durante febrero refleja la actividad judicial y económica en torno al patrimonio inmueble, al tiempo que ofrece oportunidades y desafíos para compradores interesados en expandir sus activos en la región.


