El Parlamento del Reino Unido aprobó un proyecto de ley que prohíbe la venta de cigarrillos a las personas nacidas a partir de 2008, en una medida que busca crear la primera generación completamente libre de humo.
La iniciativa, impulsada por el primer ministro Rishi Sunak, establece que cada año aumentará la edad legal para comprar tabaco, evitando que las nuevas generaciones puedan acceder a estos productos de por vida. Con esto, el gobierno pretende reducir drásticamente los niveles de tabaquismo en las próximas décadas.
Además de la restricción en la venta de cigarrillos, la ley contempla regulaciones más estrictas para los vapeadores, especialmente en sabores y publicidad, con el fin de disminuir su atractivo entre los jóvenes.
Las autoridades sanitarias han respaldado la medida al señalar que el tabaquismo sigue siendo una de las principales causas de enfermedades prevenibles, incluyendo cáncer, enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Sin embargo, la propuesta ha generado polémica. Algunos críticos consideran que limita la libertad individual y podría incentivar el mercado ilegal de cigarrillos. Otros, en cambio, la ven como un paso histórico en la salud pública global.
De implementarse completamente, el Reino Unido se convertiría en el primer país en aplicar una prohibición progresiva generacional del tabaco, lo que podría servir de modelo para otras naciones.




