Después de su salida de Millonarios, Alberto Gamero habló con el diario AS Colombia sobre su presente, su trayectoria y su futuro. Aunque disfruta de un merecido descanso tras casi dos décadas ininterrumpidas como técnico, el samario no oculta su deseo de volver al banco. En esta conversación, repasó su paso por el equipo ‘Embajador’, compartió anécdotas de su carrera y reflexionó sobre su estilo de liderazgo.
🔹 Una pausa necesaria
“Han sido días lindos. Después de tomar la decisión, me di cuenta de que necesitaba este espacio. Fueron 19 años sin parar. Desde que tomé a Boyacá Chicó en 2006 no me perdí una sola Liga. Que comenzara una sin mí fue extraño, pero también necesario”, confesó.
🔹 Lo que más extraña del banco
“Los primeros días los aproveché para viajar, aprender y mirar otras cosas. Pero con el tiempo uno empieza a extrañar la rutina: levantarse temprano, ver videos, planificar los entrenamientos y preparar los partidos. Aunque no estoy desesperado, sí tengo esa necesidad de volver”, dijo con sinceridad.
🔹 ¿Cómo nació el técnico?
“El primero que me lo dijo fue el profe Jorge Luis Pinto, cuando yo era jugador en el Unión Magdalena. Luego, Eduardo Retat fue quien realmente me impulsó a dar el paso. Me retiré en 1998 y él me llevó a trabajar con él. Ellos vieron algo en mí antes de que yo lo supiera”.
🔹 ¿Jugador o entrenador?
“Son dos roles muy distintos. Como jugador pensaba en lo que había hecho bien o mal. Como técnico tienes que organizar todo: eres la cabeza del equipo. La responsabilidad es mayor. Me gusta más ser entrenador, aunque ambas facetas me marcaron”.
🔹 La disciplina, su sello
“No permito celulares en cenas o charlas técnicas. No se trata solo de multas, se trata de respeto. He tenido buenos capitanes que ayudan a mantener la disciplina. Yo no peleo con los jugadores, prefiero educarlos. Si no se dejan, hablo con los directivos. Me gusta ir a sus casas, que entiendan que quiero lo mejor para ellos”.
🔹 Liderazgo en sus equipos
“He tenido líderes que no siempre son los más brillantes en la cancha, pero sí los más comprometidos. Me fijo en el que llega temprano, en el que entrena bien, el que quiere aprender. En Tolima tuve jugadores como Julián Quiñones, Álvaro Montero, Carrascal… tipos que empujan y contagian”.
🔹 El futuro de Mackalister Silva
“Maca tiene todo para ser un gran asesor, manager o técnico. Sabe muchísimo de fútbol y lo está estudiando. Siempre le he dicho que no se va a desligar del fútbol. Lo tendría sin duda en mi cuerpo técnico. Ha ayudado mucho a los jóvenes en Millonarios”.
🔹 Su primera etapa en Millonarios
“Cuando llegué, el equipo estaba armado, con jugadores veteranos. Nos cogió la pandemia y entrenábamos por Zoom. Era el equipo más flojo del torneo, pero sumamos 30 puntos. En 2021 apostamos por los jóvenes y llegamos a la final contra Tolima. Fue un proceso de reconstrucción muy enriquecedor”.
🔹 El caso de Andrés Llinás
“Cuando llegué, Llinás llevaba 7 años en el club y no había debutado. Tenía muchas dificultades, no le gustaba el gimnasio. Pero trabajó, se comprometió, y hoy es un central que infunde respeto. Se ganó el puesto solo, aprovechó su oportunidad y se fortaleció física y mentalmente”.
🔹 Falcao, un ejemplo en todo sentido
“Con Falcao era fácil. Era el primero en llegar y el último en irse. Siempre preguntaba qué podía mejorar. Yo le decía en broma: ‘Hermano, sé que eres goleador, pero esta la tenías que meter’. Jugadores así hacen todo más fácil. Son los que uno quiere tener siempre”.

