Un balance departamental evidenció fallas en el suministro de agua potable en varios municipios de Nariño, con especial preocupación en Ipiales, donde persisten riesgos sanitarios.
En un encuentro liderado por el Instituto Departamental de Salud de Nariño, junto al Plan Departamental de Agua, alcaldes municipales y empresas prestadoras del servicio, se evaluaron las condiciones actuales del suministro de agua en el departamento y las responsabilidades de cada actor frente a su calidad, en medio de crecientes preocupaciones por el impacto en la salud pública.
Durante la jornada, las autoridades reiteraron la necesidad de garantizar agua potable como un derecho fundamental y un factor determinante para prevenir enfermedades, insistiendo en que las entidades territoriales y operadores del servicio deben cumplir estrictamente con los estándares exigidos por la normatividad vigente, ya que su incumplimiento podría derivar en riesgos sanitarios que afectan especialmente a comunidades vulnerables.
Alerta
Uno de los casos que genera mayor preocupación es el del municipio de Ipiales, donde persisten dificultades en la calidad del agua suministrada a los habitantes, pues según lo expuesto en el encuentro, el líquido no cumple plenamente con las condiciones de potabilidad requeridas para el consumo humano.
Entre las principales falencias identificadas se encuentran deficiencias en los procesos de tratamiento y control del recurso hídrico, lo que incrementa el riesgo de enfermedades como infecciones gastrointestinales, parasitosis y afecciones en la piel, situación que podría agravarse si no se adoptan medidas correctivas de manera inmediata.
Asimismo, las autoridades sanitarias hicieron un llamado a fortalecer los sistemas de monitoreo para garantizar la calidad del agua en tiempo real y evitar afectaciones mayores en la población.
Gestión
Frente a este panorama, la gerente de Empoobando, Ruby Chamorro, señaló que la entidad adelanta acciones orientadas a optimizar el servicio, contemplando ajustes técnicos en las plantas de tratamiento y mejoras en los procesos operativos, aunque reconoció que el sistema enfrenta importantes retos que requieren inversión y articulación institucional.
Desde el Instituto también se recordó a los municipios la existencia de fuentes de financiación como el Sistema General de Participaciones y regalías, recursos que pueden ser gestionados para fortalecer la infraestructura y avanzar en soluciones estructurales que garanticen agua apta para el consumo humano.
Finalmente, las autoridades coincidieron en la urgencia de fortalecer estrategias que permitan a la población acceder a un servicio seguro, continuo y de calidad, señalando que el compromiso institucional será clave para superar las deficiencias actuales y proteger la salud de los habitantes del departamento.
Ruby Chamorro, gerente


