Reforma de la Real Casa de Correos: Madrid adjudica por casi 60.000 euros el proyecto sin concurso público

La Comunidad de Madrid ha adjudicado por 59.377,73 euros el contrato para diseñar y redactar el proyecto de reforma de la Real Casa de Correos, el histórico edificio de la Puerta del Sol que actualmente alberga la Presidencia regional. El encargo ha sido concedido de forma directa a Pombo Estudio S.L., dirigido por la interiorista Alejandra Pombo, sin un concurso público abierto.

La decisión vuelve a poner bajo el foco la remodelación de la sede del Gobierno madrileño, especialmente porque las obras habían sido utilizadas por el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso como una de las razones para justificar la adquisición de un ático de lujo en el distrito de Chamberí que, según la explicación inicial, serviría como espacio provisional durante los trabajos en la sede presidencial.

Un contrato de casi 60.000 euros para diseñar la intervención

El contrato publicado este viernes establece un importe de 59.377,73 euros para los trabajos relacionados con el proyecto de reforma de la Real Casa de Correos.

Es importante precisar que este contrato no corresponde a la ejecución material de las obras. El encargo contempla el diseño y la redacción del proyecto, la asistencia necesaria para la tramitación de licencias y la dirección o supervisión de los trabajos posteriores. La Comunidad de Madrid calcula que la ejecución completa de la reforma tendrá un coste aproximado de 1,65 millones de euros.

El proyecto contempla intervenir en distintas zonas del edificio, entre ellas los patios interiores de la planta baja y parte de la segunda planta. En total, la superficie afectada supera los 1.800 metros cuadrados: unos 710 metros cuadrados corresponden a la planta baja y otros 1.136 metros cuadrados a la segunda planta.

El calendario previsto contempla 19 meses de trabajo, distribuidos en diferentes etapas: aproximadamente tres meses para redactar el proyecto, cuatro meses para cuestiones relacionadas con licencias y adjudicación de las obras y unos 12 meses para la ejecución de la reforma.

¿Por qué se adjudicó directamente y sin concurso?

Uno de los principales elementos que ha generado controversia es que el contrato para elaborar el proyecto no salió a un concurso público abierto.

La Comunidad de Madrid sostiene que la intervención no puede considerarse simplemente un trabajo convencional de decoración o interiorismo. Según la justificación recogida en la documentación contractual, se trataría de una “actuación artística única”, debido a las características del edificio, su valor histórico y la presencia en sus espacios de elementos artísticos, retratos y piezas consideradas de especial valor.

Con ese argumento, el Gobierno regional recurrió a un procedimiento de adjudicación directa para encargar el diseño a Pombo Estudio.

La contratación, sin embargo, ha suscitado críticas políticas y dudas sobre los criterios utilizados para seleccionar al estudio. El hecho de que el encargo esté relacionado con una intervención de más de un millón y medio de euros y que el diseño haya sido contratado directamente ha convertido el procedimiento en uno de los principales puntos de discusión.

El papel de Alejandra Pombo

El proyecto ha sido adjudicado a Pombo Estudio S.L., dirigido por Alejandra Pombo. La diseñadora ha participado anteriormente en proyectos de interiorismo de espacios relevantes de Madrid, entre ellos establecimientos situados en el Palacio de Cibeles.

La vinculación familiar de Pombo con la influencer María Pombo también ha adquirido protagonismo en la cobertura política y mediática del contrato. No obstante, esa relación familiar, por sí sola, no demuestra irregularidad alguna en la adjudicación.

La cuestión central del debate está en el procedimiento empleado por la Administración madrileña y en la justificación utilizada para considerar que el proyecto constituía una actuación artística susceptible de contratación directa.

Una reforma que afecta a la sede de Isabel Díaz Ayuso

Los trabajos tendrán especial relevancia porque una de las zonas incluidas en el proyecto se encuentra en la segunda planta de la Real Casa de Correos, donde se encuentran espacios de trabajo vinculados a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

El edificio es mucho más que una sede administrativa. Situado en plena Puerta del Sol, se trata de uno de los inmuebles más reconocibles de Madrid y forma parte del patrimonio histórico de la ciudad.

La Real Casa de Correos fue construida en el siglo XVIII y originalmente estuvo vinculada al servicio postal. Con el paso del tiempo tuvo diferentes usos administrativos y gubernamentales antes de convertirse en la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

La propia Comunidad ha realizado trabajos de conservación en el inmueble. En 2025, por ejemplo, ejecutó una intervención en su fachada principal que incluyó actuaciones de reparación y conservación. El Gobierno regional informó entonces de una inversión de 963.197,17 euros, impuestos incluidos, y señaló que la actuación estaba relacionada con el 40.º aniversario del edificio como sede del Gobierno autonómico.

Un edificio con una historia especialmente compleja

La Real Casa de Correos tiene una historia que se extiende por más de dos siglos y medio.

El edificio fue construido durante el reinado de Carlos III y diseñado por el arquitecto Jaime Marquet. Su característica fachada de ladrillo y piedra, junto con la torre del reloj, se ha convertido en uno de los elementos arquitectónicos más reconocibles de la Puerta del Sol.

Además de su función original como Casa de Correos, el inmueble tuvo posteriormente usos administrativos y políticos. Durante el franquismo albergó la Dirección General de Seguridad, circunstancia que forma parte de la memoria histórica asociada al edificio.

En la actualidad, es la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid y uno de los escenarios institucionales más importantes de la región.

La polémica por el ático de Chamberí

La reforma adquiere una dimensión política adicional por su relación con la compra de un ático en Chamberí realizada por el Gobierno madrileño.

La Comunidad de Madrid adquirió por 6,3 millones de euros un inmueble de aproximadamente 485 metros cuadrados, con una amplia terraza, a través de la empresa pública Planifica Madrid. El Ejecutivo regional argumentó que el inmueble serviría como espacio provisional para reuniones y actividad institucional mientras se desarrollaban las obras de la Real Casa de Correos.

La operación generó una fuerte controversia debido al elevado precio del inmueble, sus características y las dudas planteadas sobre su utilización como espacio de trabajo.

Posteriormente, la Comunidad anunció que pondría el ático a la venta. El inmueble fue sacado al mercado por aproximadamente 6,69 millones de euros, una cifra superior a los 6,3 millones pagados inicialmente.

El Gobierno madrileño ha defendido que la compra respondía a necesidades institucionales y ha negado que el inmueble tuviera como finalidad convertirse en una residencia personal de la presidenta.

La oposición cuestiona la explicación oficial

La publicación del contrato de reforma ha reavivado las críticas de la oposición madrileña.

Desde Más Madrid se ha cuestionado especialmente la relación temporal entre la adquisición del ático y la reforma de la Real Casa de Correos. La diputada Alicia Torija ha reclamado que el Gobierno regional explique qué planificación existía sobre las obras cuando se decidió comprar el inmueble por 6,3 millones de euros.

La oposición también ha cuestionado que una intervención sobre un edificio protegido se presente principalmente desde criterios relacionados con la modernización de la imagen institucional o el diseño de interiores.

En este punto, las críticas políticas deben diferenciarse de los hechos acreditados: la existencia del contrato y su adjudicación directa están documentadas, pero las acusaciones de posibles irregularidades o delitos son cuestiones que tendrían que ser determinadas por los organismos competentes.

El PSOE, por su parte, ha anunciado su intención de acudir a la Fiscalía para que se investiguen posibles responsabilidades relacionadas con la operación del ático.

¿Qué se va a reformar exactamente?

La documentación conocida permite establecer que la intervención no afectará a todo el edificio de manera indiscriminada.

Los trabajos se concentrarán principalmente en:

  • Los patios interiores de la planta baja.
  • Parte del ala norte de la segunda planta.
  • Espacios vinculados a la actividad institucional de la Presidencia.
  • Una superficie total superior a 1.800 metros cuadrados.
  • Elementos interiores cuya intervención deberá tener en cuenta el carácter histórico y protegido del inmueble.

La intención declarada por la Administración es combinar la conservación de elementos patrimoniales con la actualización de los espacios utilizados por el Gobierno regional.

La Comunidad considera que las características especiales del inmueble justifican que el proyecto sea tratado como una intervención artística singular y no como una simple reforma de oficinas.

Un proyecto que todavía no equivale a las obras definitivas

Otro aspecto importante para entender la noticia es que la adjudicación conocida ahora no significa que ya se hayan ejecutado ni adjudicado los 1,65 millones de euros previstos para la reforma.

Los casi 60.000 euros corresponden al trabajo profesional necesario para desarrollar el proyecto y gestionar las distintas fases previas y de dirección. La ejecución material tendrá que desarrollarse posteriormente y supondrá el grueso del presupuesto estimado.

Por ello, el proceso todavía tendrá varias etapas antes de que pueda completarse la remodelación.

La conservación del patrimonio, otro de los puntos de debate

La intervención se desarrollará en un edificio histórico y protegido, por lo que cualquier modificación debe tener en cuenta sus valores arquitectónicos y patrimoniales.

La propia Comunidad de Madrid ya ha realizado actuaciones de conservación en el inmueble. En julio de 2025 informó de la restauración de la fachada principal y explicó que el objetivo era preservar tanto el valor histórico como la estética del edificio.

La nueva reforma plantea, por tanto, un desafío diferente: intervenir en espacios interiores utilizados para funciones institucionales sin perder las características históricas de uno de los edificios más emblemáticos de Madrid.

El debate ya no se limita al coste económico. También gira alrededor de qué tipo de intervención necesita un edificio protegido, cómo debe seleccionarse al equipo encargado de diseñarla y qué grado de transparencia debe acompañar a un proyecto financiado con dinero público.

Una reforma bajo el foco político

La adjudicación del proyecto llega en un momento especialmente delicado para el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso por la polémica acumulada alrededor del ático de Chamberí.

La publicación de los detalles de la reforma permite conocer finalmente aspectos que hasta ahora no se habían hecho públicos con este nivel de precisión: superficie afectada, calendario, presupuesto estimado y empresa encargada del diseño.

La Comunidad defiende que existe una necesidad real de intervenir en su sede y que la contratación directa está respaldada por la naturaleza singular de la actuación. La oposición, en cambio, reclama más información y pone el foco en la coincidencia entre la reforma, la compra del ático y la posterior decisión de venderlo.

Por ahora, lo confirmado es que el proyecto de reforma de la Real Casa de Correos ya tiene estudio encargado, un presupuesto de diseño de 59.377,73 euros y un calendario estimado de 19 meses para completar todo el proceso. La ejecución de las obras, valorada en unos 1,65 millones de euros, será una fase posterior.

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