Reforma laboral desató reacciones en Boyacá

En una jornada decisiva para el futuro del empleo en Colombia, el Senado aprobó varios artículos clave de la reforma laboral, decisión que generó reacciones inmediatas y divididas entre los sectores políticos. La votación fue celebrada con entusiasmo por congresistas del Pacto Histórico y la Alianza Verde, mientras que miembros del Centro Democrático expresaron fuertes críticas y preocupación por las posibles consecuencias económicas.

El representante Pedro José Suárez Vacca, del Pacto Histórico, calificó la aprobación como un hito en la lucha por los derechos laborales. “¡Ganó el pueblo trabajador! Tras años de abusos y contratos indignos, se aprueba la jornada diurna entre 6 a.m. y 7 p.m., el recargo del 100% para domingos y festivos, y se elimina la cotización por horas. ¡Vuelve el trabajo digno!”, escribió en su cuenta de X. Para Suárez Vacca, este avance es fruto de la resistencia social y la presión ciudadana.

Desde la Alianza Verde, la senadora Carolina Espitia también celebró la decisión. Destacó la aprobación de artículos relacionados con la formalización de aprendices del SENA y madres comunitarias del ICBF. “La formalización laboral es justicia social. Seguimos legislando para dignificar el trabajo en Colombia”, afirmó.

El representante Wilmer Castellanos, también de la Alianza Verde, aseguró que contribuyó con propuestas al articulado aprobado y reafirmó su compromiso con una legislación laboral justa, que dignifique a quienes sostienen el país desde su esfuerzo cotidiano.

Sin embargo, las voces opositoras no se hicieron esperar. El senador Ciro Alejandro Ramírez, del Centro Democrático, advirtió que la reforma no generará empleo, excluye a la juventud y profundiza la crisis. “No hay nada que celebrar”, sentenció.

loading...

En el mismo tono crítico, el representante Eduar Triana calificó la aprobación como “populismo disfrazado de justicia social”, señalando que la medida solo traerá más cargas para los empleadores y menos oportunidades de contratación formal, especialmente para los más jóvenes.

El debate sobre los efectos reales de la reforma sigue abierto. Mientras unos ven un avance histórico hacia condiciones laborales más justas, otros alertan sobre un impacto negativo en la economía y el mercado laboral. Lo cierto es que, más allá de las celebraciones o rechazos, la reforma marcará un punto de inflexión en la regulación del trabajo en Colombia.