Fue radicada la reforma política 2.0 en la Secretaría de la Cámara de Representantes, por parte del ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, junto a la bancada del Pacto Histórico y otros sectores cercanos al Gobierno.
Según explicó el ministro Cristo, el proyecto tiene tres objetivos principales: fortalecer la democracia interna en los partidos, promover la transparencia en la financiación de campañas y un nuevo diseño en la organización electoral.
Este último punto llamó la atención en las últimas horas, ya que, según el borrador del texto que se conoció recientemente, se buscaba introducir cambios significativos al Consejo Nacional Electoral, el cual actualmente investiga la campaña Petro Presidente 2022.
Según el documento, aunque este organismo sería ‘despolitizado’ al delegar la responsabilidad de la elección de los magistrados en la Rama Judicial, perdería las facultades para imponer sanciones administrativas y quedaría como un ente colaborador en ese tipo de procesos.
Sin embargo, el Gobierno negó que la intención de la propuesta sea debilitar al tribunal electoral, asegurando que se trató de “especulaciones” de sectores de la oposición que desconocían el proyecto.
El proyecto también busca promover la participación ciudadana y fortalecer un sistema de afiliados para obtener y conservar la personería jurídica de los partidos y movimientos políticos. La base de afiliados deberá ser de al menos el 0.2% del censo electoral nacional, y la personería jurídica se reconocerá a los partidos que hayan obtenido una votación no inferior al 3%.
Finalmente, el Estado participará “de manera concurrente y preponderante” en la financiación de los partidos y movimientos políticos en su funcionamiento.

