Red Bull paga el precio de no entender el nuevo reglamento y ve cómo su era de dominio se desmorona
Red Bull llega al parón de verano de 2026 en su peor momento desde la era oscura previa al dominio de Verstappen, con apenas 177 puntos en el campeonato de constructores y a 202 de Mercedes, una diferencia que refleja la magnitud del problema técnico que enfrenta la escudería austriaca. El nuevo reglamento técnico que entró en vigor en 2026 con motores completamente rediseñados y nuevas especificaciones aerodinámicas cogió a Red Bull en el peor momento posible: el equipo que había construido el coche más dominante de los últimos tres años no supo interpretar las nuevas reglas tan bien como Mercedes y McLaren, y el resultado es un RB22 que en las primeras carreras del año ni siquiera era capaz de pelear por el podio con regularidad. Solo la maestría de Verstappen ha salvado a la escudería de una temporada aún más catastrófica.
Lo que agrava la situación de Red Bull es el contraste con Cadillac, el nuevo equipo americano que llegó a la Fórmula 1 en 2026 con Checo Pérez y Valtteri Bottas y que también está sufriendo enormemente, acumulando cero puntos en once carreras. Aunque son equipos distintos, la imagen general de la parte baja de la parrilla contrasta brutalmente con el dominio que Red Bull ejerció entre 2022 y 2025. El parón de verano es el momento clave para que la escudería de Milton Keynes introduzca las mejoras que prometió y que podrían cambiar el panorama en la segunda mitad del año, con Zandvoort como la primera prueba de fuego donde Verstappen y su afición naranja esperan un Red Bull capaz de volver a luchar por la victoria.



