La rectora Martha Sofía González Insuasti participó en el Consejo Nacional de Rectores, un escenario estratégico de articulación del Sistema Universitario Estatal que reúne a los directivos de la educación superior pública del país, con el propósito de consolidar posiciones comunes frente a los desafíos financieros, académicos y normativos que enfrenta actualmente el sector universitario y de proyectar acciones conjuntas que fortalezcan la gestión institucional.
El encuentro se desarrolló en la Universidad de Pamplona y contó con la presencia del viceministro de Educación Superior, Ricardo Moreno Patiño, así como del presidente del SUE, Jairo Torres Oviedo, junto a los rectores de las universidades públicas del país, quienes analizaron el panorama actual de la educación superior y los principales retos para su sostenibilidad.
Análisis
Durante la jornada se cumplió una agenda de carácter técnico y académico, orientada al análisis de temas estructurales para el presente y el futuro del sistema universitario estatal, en un espacio que permitió contrastar realidades regionales, compartir experiencias de gestión institucional y avanzar en la construcción de propuestas de alcance nacional para el fortalecimiento de las universidades públicas.
Entre los asuntos priorizados se abordó el impacto del incremento del Salario Mínimo Legal Vigente y los efectos de la declaratoria de emergencia económica sobre la sostenibilidad financiera de las instituciones, así como su incidencia directa en la política de gratuidad, la cual se mantiene como uno de los principales mecanismos de acceso a la educación superior para miles de estudiantes en el país.
Estrategia
De igual manera, los participantes revisaron los avances en los Planes de Fomento al Bienestar, concebidos como una estrategia para fortalecer la permanencia estudiantil, promover entornos universitarios saludables y consolidar acciones integrales de acompañamiento académico, social y psicosocial en los distintos territorios donde hacen presencia las universidades públicas.
La participación de la Universidad de Nariño permitió visibilizar las necesidades y particularidades de la región suroccidental, así como los esfuerzos institucionales que se adelantan para garantizar calidad, cobertura y permanencia, en contextos marcados por brechas sociales, económicas y territoriales que demandan respuestas articuladas desde el Estado.
Con su presencia en este escenario nacional, la institución ratificó su compromiso con una educación pública sólida, pertinente y articulada al desarrollo académico, social y territorial de Colombia, en coherencia con los principios del sistema universitario estatal y con una visión de futuro orientada al bienestar de la comunidad universitaria.




