Según un informe de World Meteorological Organization (WMO), los niveles de dióxido de carbono (CO₂) en la atmósfera entre 2023 y 2024 alcanzaron un nuevo récord absoluto: el mayor aumento anual desde que se empezaron las mediciones en 1957.
Este aumento se atribuye al uso continuado de combustibles fósiles, incendios forestales y una reducción del papel de sumideros naturales (bosques, océanos) para absorber carbono, específicamente, el informe advierte que podríamos estar acercándonos a un “punto de inflexión” (“tipping point”) donde algunos ecosistemas que hoy absorben CO₂ podrían volverse emisores netos.
Importancia y consecuencias:
* Este dato refuerza que la acción para reducir emisiones no es solo deseable, sino urgente, ya que la acumulación de gases de efecto invernadero sigue aumentando.
* Los ecosistemas de “amortiguación” (bosques, suelos, océanos) podrían perder su capacidad de mitigar el cambio climático, lo que aceleraría el calentamiento.
* A nivel práctico: mayor probabilidad de fenómenos extremos (olores, olas de calor, inundaciones), mayor estrés para sistemas agrícolas, de salud y para ecosistemas vulnerables.
Para regiones como Pasto/Nariño (Colombia), este tipo de noticias implica que los efectos del cambio climático—aunque globales—tienen reflejo local: podrían aumentar las irregularidades en la lluvia, mayores olas de calor diurnas, o cambios en los patrones agrícolas. Estar atentos a medidas de adaptación local gana sentido.

