El estado brasileño de São Paulo ha desarrollado durante años una estrategia para dar una nueva utilidad a los neumáticos que llegan al final de su vida útil: transformarlos en polvo de caucho e incorporarlos a mezclas asfálticas utilizadas en la conservación y recuperación de carreteras. La iniciativa combina gestión de residuos, infraestructura vial y economía circular, y ya ha permitido pavimentar más de 1.300 kilómetros de vías estatales con material procedente del reciclaje.
Los neumáticos usados representan un desafío ambiental importante. Su composición y resistencia hacen que su degradación sea lenta, mientras que su abandono inadecuado puede favorecer la acumulación de residuos y, en determinadas condiciones, la presencia de agua estancada que facilita la proliferación de insectos.
Frente a este problema, São Paulo apostó por una alternativa que busca convertir parte de ese residuo en un insumo para la infraestructura. El resultado es el denominado asfalto-borracha o asfalto ecológico, una mezcla en la que el cemento asfáltico incorpora caucho pulverizado obtenido a partir de neumáticos fuera de uso.
Una política respaldada por la legislación
El uso de caucho reciclado en las carreteras de São Paulo no surgió únicamente como un proyecto experimental aislado. En 2012, el estado promulgó la Ley 14.691, que establece que, siempre que sea posible, en la conservación de las carreteras estatales se utilice asfalto enriquecido con caucho pulverizado procedente del reciclaje de neumáticos inservibles.
La norma consolidó una línea de trabajo que ya contaba con experiencias previas en diferentes vías paulistas. Años antes de la aprobación de la ley, São Paulo había realizado pruebas y aplicaciones de este material tanto en carreteras como en áreas urbanas.
La propia administración municipal de São Paulo informó en 2006 sobre pruebas con asfalto que contenía polvo procedente de neumáticos. En aquel momento, el material ya había sido utilizado en tramos de importantes carreteras paulistas, como Anhanguera, Anchieta, Castelo Branco e Imigrantes.
Más de 1.300 kilómetros de carreteras con caucho reciclado
El alcance de esta tecnología ha ido más allá de experiencias puntuales. Según un levantamiento de la Agencia Reguladora de Transporte del Estado de São Paulo (Artesp), divulgado por la Asamblea Legislativa paulista, en 2021 el estado contaba con más de 1.355 kilómetros de carreteras pavimentadas con material de caucho reciclado, distribuidos en 22 vías estatales.
Entre los corredores donde se ha utilizado este tipo de pavimento se encuentran la Rodovia dos Bandeirantes y el sistema Anchieta-Imigrantes, dos de las conexiones viales más importantes del estado.
En el caso de la Rodovia dos Bandeirantes, el material fue utilizado en trabajos de recuperación realizados en 2012. De acuerdo con los datos divulgados posteriormente por la Asamblea Legislativa de São Paulo, la carretera llegó a contar con alrededor de 139 kilómetros de pavimentación ecológica.
El sistema Anchieta-Imigrantes, que conecta la capital paulista con el litoral, también se convirtió en uno de los principales ejemplos de aplicación. La información difundida por la Asamblea Legislativa señala que cerca del 80 % de su extensión había sido pavimentada con asfalto enriquecido con caucho reciclado y que más de 700.000 neumáticos fueron aprovechados en la producción de la mezcla asfáltica.
¿Cómo se transforma un neumático en parte de una carretera?
El proceso comienza con la recolección y el tratamiento de los neumáticos que ya no pueden utilizarse para su función original. Estos materiales pasan por procesos de trituración y separación hasta obtener caucho en partículas o polvo, que posteriormente puede incorporarse a productos industriales.
En el caso del asfalto-borracha, el caucho reciclado se mezcla con cemento asfáltico de petróleo. En São Paulo, la legislación tributaria del estado reconoce como “asfalto ecológico” determinadas mezclas que contienen entre un 15 % y un 25 % de caucho molido procedente de neumáticos usados, según las condiciones establecidas en la normativa aplicable.
La mezcla resultante se utiliza en obras de pavimentación o rehabilitación vial. Además del caucho procedente de neumáticos, algunos proyectos también incorporan material recuperado del pavimento antiguo, ampliando el concepto de reaprovechamiento de recursos.
De esta manera, un residuo que anteriormente debía ser almacenado, tratado o destinado a otros procesos industriales puede volver a entrar en la cadena productiva como parte de una nueva infraestructura.
Más resistencia y mayor durabilidad
Uno de los principales argumentos a favor del asfalto con caucho reciclado es su comportamiento técnico. Datos divulgados por la Asociación Nacional de la Industria de Neumáticos y recogidos por la Asamblea Legislativa de São Paulo señalan que este tipo de pavimento puede ofrecer una mayor resistencia que la mezcla convencional y una vida útil más prolongada.
La presencia del caucho puede aportar elasticidad a la mezcla y mejorar su respuesta frente a determinados esfuerzos generados por el tránsito y las variaciones de temperatura. También se le atribuyen ventajas relacionadas con la adherencia y la reducción del ruido producido por el contacto entre los neumáticos de los vehículos y el pavimento.
Sin embargo, la durabilidad final de una carretera depende de numerosos factores, entre ellos el diseño de la mezcla, el volumen y tipo de tránsito, las condiciones climáticas, la calidad de la construcción y el mantenimiento posterior. Por ello, las cifras sobre años de duración o porcentajes de resistencia deben entenderse dentro de las condiciones técnicas y proyectos específicos en los que fueron obtenidas.
Un ejemplo de economía circular
La importancia del reciclaje de neumáticos en Brasil no se limita a la construcción de carreteras. Los neumáticos fuera de uso pueden transformarse en diferentes productos y materiales, dependiendo del proceso de tratamiento aplicado.
En São Paulo, más de 80.000 toneladas de neumáticos inservibles fueron recolectadas en 2020, según datos de la industria citados por la Asamblea Legislativa. Parte de ese material fue destinado a la fabricación de diferentes productos, como suelas de calzado, pisos deportivos y mezclas asfálticas.
Este modelo responde al concepto de economía circular, en el que los materiales buscan mantenerse dentro del ciclo productivo durante el mayor tiempo posible. En lugar de considerar un neumático desgastado únicamente como un residuo, se intenta recuperar parte de sus componentes para utilizarlos en nuevos procesos industriales.
La pavimentación se convierte así en una de las posibles salidas para un material que, por su volumen y composición, requiere sistemas específicos de gestión.
La tecnología sigue presente en los proyectos viales
El uso de materiales reciclados continúa formando parte de las discusiones y proyectos relacionados con la infraestructura vial paulista.
En noviembre de 2024, el Departamento de Estradas de Rodagem de São Paulo (DER-SP) manifestó su intención de incorporar materiales reciclables y sostenibles, entre ellos el asfalto-borracha, en obras de pavimentación. El organismo mencionó, entre otras iniciativas, la previsión de utilizar este tipo de revestimiento en un tramo de la carretera SP-123.
Por otra parte, el programa de recapeamiento del sistema Anhanguera-Bandeirantes ha incluido el aprovechamiento de caucho reciclado. En información oficial del Gobierno de São Paulo sobre las obras, se indicó que el proyecto contemplaba la incorporación de asfalto producido con caucho procedente de cientos de miles de neumáticos, junto con la reutilización de material fresado retirado del pavimento antiguo. La previsión final del proyecto era reaprovechar más de 1,3 millones de neumáticos inservibles.
Beneficios ambientales, pero también desafíos
El aprovechamiento de neumáticos en el asfalto ofrece una alternativa para reducir la cantidad de residuos que requieren una disposición final. También puede disminuir la necesidad de utilizar exclusivamente materias primas vírgenes en la producción de determinadas mezclas.
No obstante, la implementación de esta tecnología requiere infraestructura para la recolección, clasificación y procesamiento de los neumáticos, además de control de calidad en la producción y aplicación del material.
El costo inicial de algunas soluciones basadas en asfalto con caucho también puede variar respecto al pavimento convencional. Por ello, su evaluación no depende únicamente del precio de construcción, sino también de factores como la vida útil esperada, los costos de mantenimiento y el comportamiento del material durante el tiempo.
La experiencia paulista demuestra que la adopción de tecnologías sostenibles en infraestructura requiere algo más que una idea ambiental: necesita legislación, capacidad industrial, sistemas de recolección y proyectos capaces de utilizar el material recuperado a gran escala.
De un problema ambiental a un recurso para la infraestructura
La experiencia de São Paulo muestra cómo un residuo complejo puede incorporarse nuevamente a la economía mediante soluciones tecnológicas y políticas públicas. Los neumáticos que ya no pueden circular pueden convertirse en materia prima para diferentes productos y, en este caso, en parte de una red vial que conecta ciudades y regiones.
Con más de 1.300 kilómetros de carreteras que ya utilizaban material de caucho reciclado según el levantamiento de 2021, y con nuevos proyectos que continúan considerando este recurso, São Paulo se ha consolidado como uno de los principales referentes brasileños en la aplicación del asfalto-borracha.
El reciclaje de neumáticos en Brasil encuentra así en la pavimentación una aplicación concreta de la economía circular: transformar un producto descartado en un nuevo recurso, reducir la presión sobre los sistemas de gestión de residuos y, al mismo tiempo, incorporarlo a una infraestructura esencial para millones de personas.
Más que una simple sustitución de materiales, el modelo plantea una transformación en la manera de entender los residuos: aquello que ha terminado su vida útil en una función puede, mediante tecnología y planificación, convertirse en la materia prima de una nueva etapa.




