La alcaldía defiende la labor en temas de seguridad en Bogotá
En medio de las tensiones por la seguridad en el país, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, respondió a las recientes afirmaciones del presidente Gustavo Petro, quien sugirió que el aumento de homicidios en ciudades como Bogotá estaría impidiendo que las cifras nacionales disminuyan. Galán rechazó esa afirmación y aseguró que la situación en la capital no es la causa principal del fenómeno.
“No es cierto que sea por Bogotá el aumento”, dijo tajantemente Galán. Si bien reconoció que hay un incremento cercano al 5 % en homicidios respecto al año anterior, también destacó que en febrero esa cifra superaba el 20 %, lo que evidencia, según él, un esfuerzo por contener el alza. “Hemos logrado hacer un esfuerzo de contención y tenemos que mantener ese esfuerzo”, puntualizó el mandatario distrital.
La tendencia es positiva
El alcalde también señaló que será clave el comportamiento de las cifras en el segundo semestre del año, ya que la tendencia actual “no es mala, es positiva”. Destacó el trabajo conjunto entre la Policía Metropolitana, la Secretaría de Seguridad y la Fiscalía. “Tenemos que seguir sosteniendo esa articulación institucional”, enfatizó.
Sobre las declaraciones de Petro, quien aseguró que si ciudades como Cali, Bogotá y Pereira no hubieran aumentado sus homicidios, la tasa nacional habría bajado, Galán aclaró que solo uno de cada cinco homicidios del país se presenta en Bogotá. “Los otros cuatro ocurren por fuera de la ciudad. Eso hay que tenerlo en cuenta”, subrayó.
Llamado
El secretario de Seguridad, César Restrepo, respaldó las afirmaciones del alcalde y explicó que las capturas recientes, como las de 11 miembros del Tren de Aragua, fueron posibles gracias a operativos coordinados y labores de inteligencia. “Estamos haciendo lo que nos corresponde, pero necesitamos mayor pie de fuerza. Bogotá requiere al menos 3.000 policías más para cubrir las necesidades reales”, afirmó.
Finalmente, Galán hizo un llamado al Gobierno Nacional a dejar a un lado las disputas políticas y trabajar de manera articulada. “Necesitamos recursos, apoyo institucional y una política de seguridad clara. La seguridad no puede ser un escenario de confrontación entre mandatarios”, concluyó.

