Los huevos benedictinos son uno de los platos más emblemáticos del brunch. La clave para que queden como en un restaurante está en unos huevos pochados perfectos y una salsa holandesa cremosa y brillante. Ingredientes (para 4 porciones) Para los huevos benedictinos 4 huevos frescos 2 muffins ingleses o panes redondos partidos por la mitad 4 lonjas de jamón cocido o tocineta canadiense 1 cucharada de vinagre blanco Sal y pimienta al gusto Para la salsa holandesa 3 yemas de huevo 120 g de mantequilla derretida 1 cucharada de jugo de limón Sal al gusto Una pizca de pimienta o paprika Preparación Elaborar la salsa holandesa Coloque las yemas en un recipiente resistente al calor. Añada el jugo de limón y bata. Cocine a baño María mientras bate constantemente. Incorpore la mantequilla derretida poco a poco hasta obtener una salsa espesa y sedosa. Agregue sal y pimienta. Reserve tibia. Preparar los huevos pochados Lleve una olla con agua a fuego medio hasta que apenas hierva. Añada el vinagre. Forme un remolino suave con una cuchara. Rompa cada huevo en una taza y deslícelo cuidadosamente al agua. Cocine entre 3 y 4 minutos para que la clara quede firme y la yema líquida. Retire con una espumadera y escurra. Montaje Tueste los muffins ingleses. Coloque una lonja de jamón sobre cada mitad. Ponga encima un huevo pochado. Cubra generosamente con salsa holandesa. Decore con cebollín picado, perejil o paprika. El secreto para un resultado elegante Utilice huevos muy frescos para que mantengan mejor su forma al pocharse. La mantequilla debe incorporarse lentamente a la salsa para lograr una textura aterciopelada. Sirva inmediatamente después del montaje para conservar el contraste entre el pan crujiente, el huevo cremoso y la salsa caliente. Variaciones populares Con salmón ahumado en lugar de jamón. Con espinacas salteadas (estilo Florentine). Con aguacate y tomate para una versión más fresca. En unos 30 minutos tendrá un brunch elegante, cremoso y lleno de sabor, ideal para un desayuno especial de fin de semana.




