En la tarde del 4 de abril, las autoridades confirmaron la recaptura de Alexander Díaz Alvarado, conocido como el “Monstruo de Anapoima”, quien se había fugado en la madrugada del 3 de abril de la cárcel de máxima seguridad de Jamundí, en el Valle del Cauca. La Policía Nacional informó que el procedimiento se llevó a cabo en la ciudad de Ibagué, Tolima, aunque aún no se ha definido si será trasladado nuevamente al mismo centro penitenciario.
Díaz Alvarado cumple una condena de 27 años de prisión por delitos de extrema gravedad, entre ellos homicidio, hurto y acceso carnal violento. Antes de su fuga, se encontraba recluido en el Bloque 1, pabellón 3 del Complejo Penitenciario y Carcelario de Jamundí (Cojam). Su escape fue detectado por los guardias del Inpec durante el conteo rutinario realizado en la mañana siguiente.
Este caso ha generado gran conmoción debido al historial criminal del sujeto, señalado como responsable de varios hechos violentos en Anapoima, Cundinamarca. Entre ellos, destaca un crimen ocurrido en noviembre de 2023, en el que asesinó a un hombre mediante asfixia y posteriormente abusó sexualmente de su pareja, a quien también asesinó.
La fuga provocó una inmediata reacción de la Personería de Jamundí, que solicitó al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) el refuerzo urgente de las medidas de seguridad. El organismo advirtió sobre la vulnerabilidad del penal y pidió una investigación exhaustiva para esclarecer las posibles fallas administrativas o complicidades internas que facilitaron la evasión.
Asimismo, se solicitó la revisión de los protocolos de vigilancia, la modernización de los sistemas tecnológicos y una mayor capacitación del personal encargado de la custodia. Entre las medidas propuestas se incluyen la actualización de cámaras de seguridad, el fortalecimiento de los controles de acceso y la implementación de revisiones periódicas en zonas sensibles.
Aunque la recaptura del “Monstruo de Anapoima” representa un alivio, las autoridades insisten en que este hecho deja en evidencia la necesidad de fortalecer el sistema penitenciario, con el fin de evitar futuras fugas y garantizar la seguridad de la ciudadanía.




