Los números del Real Madrid en este mercado de verano 2026 son reveladores de la ambición del proyecto Mourinho. El club gastó 80 millones de euros en fichajes confirmados hasta el momento: 60 millones por Cucurella y 20 por Dumfries, mientras Konaté y Bernardo Silva llegaron libres sin coste de traspaso. Sin embargo las ventas realizadas prácticamente compensaron ese gasto: Nico Paz salió por 60 millones al Como, Víctor Muñoz por 20 millones y Mario Gila por 10 millones, lo que deja el balance neto en positivo de alrededor de 10 millones antes de cerrar las salidas pendientes de Rodrygo y Camavinga que podrían generar entre 100 y 150 millones adicionales. Con un patrimonio neto de 598 millones, ingresos que apuntan a 1.248 millones en el ejercicio 2025-26 y un límite salarial de LaLiga de 761 millones, el Real Madrid tiene la capacidad financiera más grande del fútbol mundial.
Lo más importante para las próximas semanas es que según el periodista Miguel Serrano el Madrid todavía tiene más de 170 millones disponibles para gastar antes del cierre del mercado el 31 de agosto, y el dinero no será un obstáculo para ninguna operación que Mourinho considere estratégica. El técnico pidió al menos un centrocampista más y un central adicional antes de que cierre la ventana, y Florentino tiene los recursos para satisfacer esas peticiones. Si Rodri llega por 45 a 50 millones quedarían todavía más de 120 millones para otro refuerzo, suficiente para intentar de nuevo por Olise o explorar alternativas como William Saliba o Enzo Fernández. En 2010 cuando Mourinho llegó por primera vez Florentino gastó 258 millones en ocho refuerzos incluyendo a Cristiano y Xabi Alonso. La historia podría repetirse con una inversión similar en esta segunda era del Special One en el Bernabéu.




