Aterrado ha quedado el país, ante las noticias provenientes de nuestro departamento de Nariño, en las cuales se da cuenta de que los señores de las disidencias de las Farc, andan inaugurando obras, como si fueran representantes del Gobierno.
Igualmente es motivo de rechazo, el silencio y la pasividad que ante un episodio de tanta gravedad, muestran las autoridades locales, comenzando con el Gobernador, Jhon Rojas, quienes no se han pronunciado como debe ser, ante esta insólita suplantación de funciones, que además debe tomarse como un reto a las autoridades legalmente constituidas.
La triste realidad que en estos últimos días, los señores disidentes de las Farc se han dedicado al proceso de inaugurar obras, tal como lo acaban de hacer en zonas rurales de los municipios de Policarpa y El Rosario y en ese sentido, las informaciones ampliamente socializadas en las redes sociales por los alzados en armas, nos resultan bastante alarmantes.
En efecto, en esas imágenes se ve como los disidentes, convocan a la gente y proceden a llevar a cabo las ceremonias de inauguración de las obras, en cuyo desarrollo como sucedió en Policarpa, se cuenta con la presencia de un sacerdote y de una imagen religiosa y además se observa la participación de niños y niñas en desfiles y actos culturales.
En cambio, no se observa a ningún representante de las autoridades legalmente constituidas, lo que nos lleva a una conclusión obligada: esas zonas, escenario de las controvertidas inauguraciones se encuentran bajo el directo manejo y mando de los grupos armados al margen de la ley, en este caso, las disidencias de las Farc,
Esto que de por sí es bastante preocupante, lo es aún más, cuando nos enteramos por la intervención de uno de los disidentes, que estas organizaciones ilegales hacen presencia en esas zonas del departamento de Nariño, desde hace más de 4 años.
Ante semejante aseveración, no toca preguntarnos cómo es posible que se presenten este tipo de cosas en Nariño, puesto que esto indica con claridad y en esto tienen razón los alzados en armas, una total ausencia y abandono por parte del Estado, quienes señalan que su objetivo es permanecer en esas regiones y continuar con la inauguración de obras, lo cual la Fuerza Pública debe tomar como un abierto desafío a las autoridades.
Nos estamos refiriendo a unos episodio de extrema gravedad que hoy causan un enorme rechazo en el país, ya que si no nos equivocamos se trata de unos hechos sin precedentes, los cuales nos muestran que las cosas andan muy mal en nuestro departamento de Nariño.
Ahora esperamos ver cuál va a ser la reacción del Gobierno Nacional ante estos hechos que hoy tienen conmocionado a Colombia, por la gravedad que representan. Consideramos que lo sucedido en estas zonas rurales de Policarpa y El Rosario, municipios que además tienen el inri de sufrir con fuerza el flagelo de la violencia, amerita desde ya acciones concretas por parte de las autoridades, para evitar que sus acciones sigan siendo reemplazadas por los integrantes de estas organizaciones ilegales.
Entonces, luego de conocer todos estos sucesos que sorprendieron ingratamente a los colombianos cabe preguntarse, ¿quien manda en el departamento de Nariño, el Gobernador Jhon Rojas o las disidencias de las Farc?
- Luego de conocer todos estos sucesos que sorprendieron ingratamente a los colombianos cabe preguntarse, ¿quien manda en el departamento de Nariño, el Gobernador Jhon Rojas o las disidencias de las Farc?

