El periodista colombiano Cristian Herrera Nariño era un reconocido reportero judicial de Norte de Santander, especializado en temas de orden público, crimen organizado, conflicto armado, corrupción y seguridad ciudadana. Durante años trabajó en medios regionales como el diario La Opinión y el periódico Q’Hubo, además de dirigir el portal informativo “Cúcuta al Rojo Vivo”. Herrera también fue corresponsal y miembro de la junta directiva de la Fundación para la Libertad de Prensa, organización dedicada a la defensa de la libertad de prensa. Debido a las amenazas que recibió por su trabajo periodístico, contaba con medidas de protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP) desde 2014. Según las autoridades, fue asesinado el 6 de junio de 2026 en el barrio Quinta Oriental de Cúcuta cuando visitaba a familiares. Un sicario que se movilizaba en motocicleta le disparó en repetidas ocasiones. El comunicador ya había sobrevivido a amenazas, un exilio temporal en Chile y un atentado anterior. En los días previos a su muerte, Herrera continuaba realizando investigaciones y denuncias relacionadas con corrupción, seguridad y presuntos vínculos entre estructuras criminales y actores políticos de la región, una de las líneas que ahora analizan los investigadores como posible móvil del crimen. Su asesinato ha generado condena nacional e internacional por tratarse de un nuevo ataque contra la libertad de prensa en Colombia.




