No hay metas claras de inclusión ni fechas límite para la renovación total del transporte.
La Alcaldía de Tunja expidió el Decreto 0061 del 24 de marzo de 2026 con el objetivo declarado de modernizar el transporte público colectivo, estableciendo lineamientos sobre las características técnicas y estéticas de los vehículos nuevos. Sin embargo, al analizar las 26 páginas del documento, se observa que carece de un diagnóstico técnico actualizado sobre la flota actual y no establece plazos concretos para su renovación, lo que genera dudas sobre el impacto real de la norma en la movilidad urbana. El decreto se centra en la imagen y las condiciones técnicas de los vehículos que ingresen a circulación, pero omite información clave: no hay un censo oficial que indique cuántos de los más de 500 buses en operación han superado su vida útil. Esta carencia de datos fue resaltada por la concejal Laura Silva Roldán, quien cuestionó la expedición de un decreto de modernización sin conocer el estado real del parque automotor, señalando que las decisiones basadas únicamente en normas generales podrían no traducirse en mejoras concretas para los usuarios.
Además, aunque la norma hace referencia a la modernización, no fija fechas límite para que toda la flota sea renovada. Se acoge a la Ley 2198 de 2022, que permite extender hasta cuatro años la vida útil de los buses matriculados antes de 2020. En la práctica, esta disposición podría retrasar la renovación significativa de gran parte de los vehículos hasta 2030, dejando la modernización sujeta a los plazos legales máximos y no a un plan estratégico con metas anuales. Otro aspecto crítico es la inclusión: el decreto exige que los nuevos buses tengan diseño universal para personas con discapacidad, pero no define metas anuales de cumplimiento ni establece sanciones por incumplimiento. Actualmente, la ciudad cuenta con muy pocos vehículos con plataforma de acceso, y la norma no aclara cómo ni cuándo se incrementará esta cobertura.
Asimismo, el documento ordena a la Secretaría de Movilidad y Vida Territorial socializar la norma, pero la medida ha pasado prácticamente desapercibida para la ciudadanía. Esto genera inquietudes sobre la efectividad del decreto en temas como el recaudo electrónico o la reducción de emisiones contaminantes, compromisos que llevan más de una década sin resultados tangibles por parte de la Unión Temporal Mi Ruta.
En conclusión, aunque el Decreto 0061 formaliza la intención de modernizar el transporte público en Tunja, su falta de diagnósticos técnicos, plazos definidos y metas de inclusión limita su alcance y deja en suspenso la mejora efectiva del servicio para los usuarios, generando incertidumbre sobre su implementación real en el corto y mediano plazo.


