Un intenso cielo rojo observado en varias regiones de Venezuela generó sorpresa y especulaciones entre la población. Sin embargo, especialistas explicaron que el fenómeno no está relacionado con terremotos ni representa una señal de un evento sísmico.
El astrofísico Santiago Vargas Domínguez indicó que se trata de un fenómeno atmosférico conocido como arrebol o candilazo, que ocurre principalmente durante el amanecer o el atardecer. En esos momentos, la luz del Sol atraviesa una mayor porción de la atmósfera, lo que provoca que los colores azules se dispersen y predominen los tonos rojizos y anaranjados.
Además, la presencia de polvo, humedad, humo o aerosoles en el aire puede intensificar la coloración del cielo, haciéndola mucho más llamativa.
El experto también aclaró que este fenómeno es distinto de las llamadas luces sísmicas, un evento poco frecuente que puede ocurrir cerca de algunos terremotos y que consiste en destellos localizados, no en un cielo completamente rojo.
Aunque la aparición del cielo rojizo coincidió con recientes movimientos telúricos en Venezuela, los científicos señalan que no existe evidencia de que este tipo de coloración sirva para predecir terremotos o esté directamente causada por ellos. Se trata de un fenómeno óptico y atmosférico explicado por la interacción de la luz solar con las partículas presentes en la atmósfera.


