Cuando un trabajador sufre de una enfermedad o accidente de trabajo, el médico que lo evalua expide una incapacidad que indica su periodo de reposo. Durante este tiempo, el paciente deberá guardar descanso en su casa mientras se recupera y recibe el alta médica para regresar a sus actividades.
En ocasiones, la orden tiene un tiempo de 180 días, lo que equivale a seis meses sin poder trabajar dentro de la empresa en la que está vinculado. De acuerdo con el tiempo total de la incapacidad se determina el ente que debe correr con los gastos correspondientes a salario, pensiones, entre otros aspectos.


