El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo de Colombia, Gustavo Petro, se reúnen este 3 de febrero de 2026 en la Casa Blanca en un encuentro con alta expectativa diplomática después de meses de tensiones y acusaciones mutuas entre ambos mandatarios.
La cita, programada para las 11:00 a. m. hora de Washington (16:00 GMT) en la Oficina Oval, se da luego de un periodo en que las relaciones bilaterales estuvieron marcadas por fuertes declaraciones, diferencias en políticas de lucha contra las drogas y desacuerdos sobre temas migratorios y de seguridad regional.
Esta reunión ha sido considerada por analistas como potencialmente determinante para la relación entre Estados Unidos y Colombia, especialmente en el contexto de la política antidrogas, el comercio bilateral y la cooperación en seguridad, pese a que se espera que se desarrolle inicialmente a puerta cerrada.
El narcotráfico es uno de los puntos centrales en la agenda: mientras Trump busca compromisos más firmes para frenar la salida de cocaína desde Colombia, Petro quiere demostrar los avances de su enfoque alternativo, que prioriza la sustitución de cultivos de uso ilícito frente a métodos tradicionales de erradicación.
Para el presidente colombiano, esta reunión también tiene un significado simbólico tras el tenso clima diplomático de los últimos meses, que incluyó sanciones y la inclusión de Petro y algunos miembros de su gobierno en la llamada “Lista Clinton” por parte de Estados Unidos, así como fuertes intercambios verbales entre ambos líderes.
Además de los temas de seguridad y narcotráfico, la agenda podría incluir discusiones sobre la cooperación económica y comercial, así como otras áreas de interés regional. El resultado de este encuentro podría marcar un punto de inflexión en las relaciones colombo-estadounidenses en los próximos meses.




