Mientras otros gobiernos de América Latina -como México, Chile y Bolivia- han criticado a Israel por su represalia en la Franja de Gaza a los ataques de Hamás del 7 de octubre, un líder de la región viajó a Jerusalén a darle su apoyo a Benjamín Netanyahu.
Durante su campaña electoral -antes de los ataques de Hamás que dejaron unos 1.200 muertos y 240 rehenes- el candidato «libertario» había anunciado que, de ganar, sus dos principales aliados serían Estados Unidos e Israel.
«Estoy cumpliendo mi promesa de que el primer país que visitaría sería Israel y obviamente vengo a apoyar a Israel contra los terroristas de Hamás”, le dijo Milei al canciller Israel Katz, apenas arribó al aeropuerto Internacional Ben Gurión.
Israel considera a Jerusalén como su capital indivisible, mientras que los palestinos reclaman la parte oriental de esa ciudad como la capital de un futuro Estado. Por ese motivo pocos países tienen sus sedes diplomáticas ahí, aunque Donald Trump movió la embajada de EE.UU. a Jerusalén en 2018.
Durante su visita, el mandatario argentino también reiteró que buscará declarar a Hamás como una organización «terrorista».
El viaje de Milei fue un respaldo bienvenido por el gobierno israelí, que está bajo creciente presión por los más de 25.000 muertos que ha provocado su incursión militar en Gaza, según fuentes locales.

