El presidente ruso, Vladimir Putin, respondió a las declaraciones de Donald Trump, quien calificó a Rusia como un “tigre de papel”. Putin ironizó sobre esa afirmación y sugirió que, si Rusia bajo presión de toda la OTAN sigue avanzando, entonces la propia alianza podría ser considerada un “tigre de papel”. Además, advirtió que el suministro de misiles Tomahawk por parte de Estados Unidos a Ucrania representaría una escalada peligrosa en el conflicto.
La guerra en Ucrania, la más sangrienta en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, ha intensificado la confrontación entre Rusia y Occidente. Putin afirmó en el foro Valdai, realizado en Sochi, que las fuerzas rusas avanzan en todo el frente y que prácticamente toda la OTAN combate ahora contra Rusia. También ironizó sobre las acusaciones de Europa acerca de drones rusos violando el espacio aéreo, restando importancia a esos incidentes.
Putin adoptó un tono más serio al advertir que el uso de misiles Tomahawk implicaría la participación directa de personal militar estadounidense, lo que abriría una nueva fase en la escalada del conflicto. Subrayó que Moscú respondería con rapidez ante cualquier intento de confrontación militar directa por parte de la alianza atlántica.
En su discurso, el presidente ruso también criticó a la OTAN por alimentar lo que calificó como una “histeria” sobre supuestos planes de Rusia para atacar a países miembros. Reiteró que Occidente humilló a Moscú tras la caída de la Unión Soviética, expandiendo la alianza y entrometiéndose en la esfera de influencia rusa. Por ello, presentó la guerra en Ucrania como un punto de inflexión en las relaciones entre Rusia y Occidente.
Finalmente, Putin aseguró que Ucrania atraviesa una grave falta de personal en sus fuerzas armadas, mientras que Rusia cuenta con suficientes soldados. Reiteró que Kyiv debería negociar el fin de la guerra y destacó que Rusia ya controla gran parte de las regiones de Luhansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón. Con estas afirmaciones, el mandatario buscó reforzar la idea de que Moscú mantiene la iniciativa militar y que una salida política aún depende de concesiones ucranianas.

