Los gobiernos de Jordania, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Egipto, junto con Indonesia, Pakistán y Türkiye, expresaron una condena conjunta contra la decisión de Israel de avanzar con el proyecto de asentamientos E1, al este de Jerusalén Este ocupada.
La declaración se produjo después de que Israel publicara licitaciones para la construcción de 1.234 unidades de vivienda dentro del proyecto E1, una iniciativa que durante años ha generado fuertes críticas internacionales debido a su ubicación estratégica entre Jerusalén y el asentamiento de Ma’ale Adumim. Los gobiernos firmantes consideran que el desarrollo podría profundizar la fragmentación territorial de Cisjordania y dificultar todavía más la creación de un Estado palestino geográficamente conectado.
El pronunciamiento árabe y musulmán coincidió con una nueva ola de críticas internacionales. Gobiernos europeos, Canadá y otros países también cuestionaron las licitaciones y pidieron a Israel retirarlas. En una declaración separada, varios gobiernos occidentales advirtieron incluso a las empresas que participen en las licitaciones sobre posibles consecuencias legales y reputacionales.
¿Qué ocurrió con las licitaciones del proyecto E1?
El punto de partida de la nueva controversia fue la publicación, el 18 de agosto de 2026, de una licitación israelí para la construcción de 1.234 viviendas dentro del proyecto E1. Human Rights Watch señaló que esta primera licitación representa aproximadamente un tercio de las 3.401 unidades de vivienda contempladas en el proyecto completo.
La apertura del proceso de licitación es especialmente relevante porque supone un avance desde la fase de planificación hacia la posibilidad concreta de ejecutar obras sobre el terreno.
El proyecto E1 lleva más de dos décadas siendo objeto de controversia. Su desarrollo había permanecido congelado durante diferentes periodos, entre otras razones por la presión diplomática de Estados Unidos y otros gobiernos. Sin embargo, durante los últimos años Israel ha dado nuevos pasos para ponerlo en marcha.
La reciente licitación, por tanto, no constituye el nacimiento del proyecto, sino un nuevo paso dentro de un proceso que ha avanzado progresivamente y que sus críticos consideran especialmente delicado por la ubicación geográfica de E1.
¿Dónde está la zona E1 y por qué es tan importante?
La zona conocida como E1 se encuentra al este de Jerusalén y está vinculada territorialmente con el asentamiento israelí de Ma’ale Adumim, uno de los principales asentamientos israelíes de Cisjordania.
Su importancia no se debe únicamente al número de viviendas previstas. El principal motivo de preocupación internacional es su posición entre Jerusalén Este y sectores de Cisjordania.
Los críticos del proyecto sostienen que la construcción de viviendas e infraestructura israelí en este corredor podría crear una continuidad territorial entre Jerusalén y Ma’ale Adumim, dificultando la comunicación territorial entre comunidades palestinas y entre distintas partes de Cisjordania.
La Associated Press ha descrito E1 como un proyecto especialmente controvertido debido a que se extiende desde las inmediaciones de Jerusalén hacia el interior de Cisjordania ocupada. Organizaciones contrarias a los asentamientos sostienen que su desarrollo podría impedir la formación de un Estado palestino territorialmente contiguo.
¿Por qué el proyecto podría afectar la creación de un Estado palestino?
El argumento central de los gobiernos que rechazan E1 es geográfico.
La solución de dos Estados contempla, en términos generales, la existencia de un Estado palestino en Cisjordania y Gaza, con Jerusalén Este como capital. Para que ese Estado pueda funcionar territorialmente, la continuidad entre sus diferentes zonas es considerada un elemento fundamental.
Los críticos del proyecto sostienen que la expansión de asentamientos y carreteras en E1 puede crear una barrera territorial entre el norte y el sur de Cisjordania y, al mismo tiempo, dificultar la conexión entre Jerusalén Este y las comunidades palestinas de los alrededores.
Por esa razón, los ministros de Exteriores de los ocho países señalaron que E1 amenaza la posibilidad de establecer un Estado palestino independiente, viable y territorialmente contiguo, basado en las líneas anteriores a la guerra de 1967 y con Jerusalén Este como capital.
No se trata, por tanto, únicamente de una disputa relacionada con la construcción de viviendas. Para los gobiernos que rechazan el proyecto, el problema está relacionado con la futura configuración territorial de la región y con las posibilidades de alcanzar un acuerdo político entre israelíes y palestinos.
Los ocho países que firmaron la declaración
El comunicado fue respaldado por los ministros de Exteriores de:
- Jordania
- Arabia Saudita
- Emiratos Árabes Unidos
- Qatar
- Egipto
- Indonesia
- Pakistán
- Türkiye
Los cinco primeros son países árabes, mientras que Indonesia, Pakistán y Türkiye son países de mayoría musulmana que mantienen una posición activa respecto al conflicto palestino-israelí.
La declaración fue difundida el 21 de agosto y presentada desde Amán por la agencia oficial de noticias jordana Petra. Los gobiernos rechazaron tanto el proyecto E1 como otras actividades relacionadas con la expansión de asentamientos israelíes en el territorio palestino ocupado.
Jordania endurece su rechazo al proyecto
Para Jordania, la cuestión tiene una importancia particular debido a su cercanía geográfica con Cisjordania y a su papel histórico en las discusiones relacionadas con Jerusalén y el conflicto palestino-israelí.
El Gobierno jordano, junto con los demás firmantes, calificó el avance del proyecto como una escalada peligrosa y sostuvo que la expansión de asentamientos y las medidas de anexión amenazan la continuidad territorial del territorio palestino ocupado.
Los ministros también reclamaron que se detengan las medidas destinadas a modificar el carácter geográfico y demográfico de los territorios palestinos ocupados.
La declaración no se limitó a una condena política. Los países también solicitaron que se adopten medidas internacionales para responsabilizar a individuos y entidades involucrados en actividades relacionadas con la expansión de asentamientos.
Los gobiernos también pidieron sanciones
Uno de los elementos más relevantes del comunicado fue el llamado a incrementar la presión internacional.
Los ocho gobiernos expresaron su respaldo a medidas internacionales, incluidas sanciones contra entidades e individuos responsables de actividades relacionadas con los asentamientos, así como contra quienes apoyen, financien o faciliten políticas de expansión y anexión.
Además, solicitaron que se termine cualquier tipo de apoyo o financiación que contribuya al establecimiento, ampliación o consolidación de los asentamientos.
Esta posición refleja una preocupación que va más allá de la construcción física de las viviendas: los países firmantes quieren que empresas y actores económicos también enfrenten consecuencias por participar en proyectos vinculados con los asentamientos.
El llamado también apunta al Consejo de Seguridad de la ONU
Los ministros pidieron al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, a los Estados y a otros actores internacionales que adopten medidas urgentes para detener la expansión de los asentamientos.
El objetivo, según la declaración, es proteger a la población palestina, preservar su derecho a la autodeterminación y mantener abierta la posibilidad de establecer un Estado palestino de acuerdo con el derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas.
El llamado se produce en un contexto en el que los asentamientos israelíes en Cisjordania continúan siendo uno de los principales puntos de desacuerdo en el conflicto.
¿Qué dice el derecho internacional sobre los asentamientos?
La cuestión jurídica es uno de los aspectos centrales de la disputa.
La posición predominante de la comunidad internacional considera que los asentamientos israelíes establecidos en Cisjordania ocupada son contrarios al derecho internacional. Esa postura ha sido reiterada por Naciones Unidas y por numerosos gobiernos.
En su declaración del 20 de agosto, el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Canadá y Noruega afirmaron que el derecho internacional establece que los asentamientos israelíes en Cisjordania son ilegales y recordaron que esta posición ha sido reafirmada por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Israel, por su parte, mantiene una posición diferente sobre los territorios y sobre su derecho a establecer comunidades israelíes allí. La disputa jurídica forma parte de un conflicto mucho más amplio sobre la soberanía, las fronteras y el futuro político de Cisjordania.
La reacción internacional no se limita a los países árabes
La reacción contra las licitaciones E1 también ha llegado desde Europa y otros países occidentales.
El Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Canadá y Noruega calificaron de «inaceptable» la decisión israelí de publicar las licitaciones y advirtieron que el proyecto podría abrir una brecha en Cisjordania y perjudicar la continuidad territorial palestina.
La declaración fue posteriormente ampliada con la incorporación de otros países y de la Comisión Europea. Para el 21 de agosto, el comunicado británico registraba también la adhesión de Australia, Nueva Zelanda, Suecia, Bélgica, Austria, España y Grecia, entre otros firmantes.
Esto muestra que la oposición diplomática al proyecto ha adquirido una dimensión amplia y que E1 se ha convertido nuevamente en uno de los principales focos de tensión alrededor de la política de asentamientos israelíes.
Advertencia a las empresas constructoras
Los gobiernos occidentales también dirigieron su mensaje directamente al sector privado.
En su comunicado, señalaron que las empresas no deberían participar en las licitaciones de construcción de E1 y advirtieron sobre posibles consecuencias legales y reputacionales derivadas de su participación en proyectos de asentamientos.
Human Rights Watch también señaló que las compañías que participen en la licitación podrían enfrentarse a riesgos jurídicos relacionados con su posible contribución a actividades consideradas ilegales bajo el derecho internacional.
La presión sobre las empresas es significativa porque el proyecto necesita contratistas, desarrolladores y otros actores económicos para pasar de los planos y licitaciones a la construcción efectiva.
El proyecto contempla más de 3.400 viviendas
Aunque la licitación recientemente abierta contempla 1.234 viviendas, el proyecto general es mucho mayor.
La Associated Press informó que la licitación publicada por la autoridad israelí encargada de la administración de tierras contempla 3.401 unidades de vivienda en total.
Human Rights Watch, por su parte, señaló que las 1.234 unidades incluidas en la nueva licitación representan aproximadamente una tercera parte de las viviendas aprobadas dentro del proyecto.
Esto significa que la disputa actual no gira exclusivamente alrededor de las 1.234 viviendas anunciadas en agosto, sino sobre un proyecto de mayor escala que podría transformar la zona situada entre Jerusalén y Ma’ale Adumim.
Un proyecto que lleva décadas generando controversia
E1 no es una iniciativa reciente.
El desarrollo de esta zona ha sido discutido durante más de dos décadas y ha enfrentado periodos de congelamiento debido, entre otros factores, a la presión ejercida por gobiernos estadounidenses anteriores.
Precisamente por ello, cada avance administrativo adquiere una importancia especial.
La aprobación de planes, la apertura de licitaciones y la eventual construcción de viviendas representan etapas sucesivas que pueden hacer más difícil revertir el proyecto una vez que se desarrollen infraestructuras permanentes.
Organizaciones israelíes contrarias a los asentamientos han advertido que la publicación de las licitaciones demuestra una aceleración del proceso de construcción en E1.
El antecedente de 2025
La controversia actual también tiene sus raíces en decisiones adoptadas durante 2025.
Israel aprobó en agosto de ese año un importante avance del proyecto E1, que contempla la construcción de miles de viviendas en el corredor situado entre Jerusalén y Ma’ale Adumim.
En aquel momento, numerosos gobiernos occidentales y organizaciones internacionales expresaron su preocupación por las consecuencias territoriales del proyecto y señalaron que podría dificultar la creación de un Estado palestino contiguo.
Desde entonces, el proyecto ha continuado avanzando hacia fases de implementación, hasta llegar a la actual publicación de licitaciones.
La violencia de los colonos también aparece en el comunicado
Los gobiernos firmantes no limitaron su declaración a la construcción de viviendas.
También condenaron los actos de violencia cometidos por colonos israelíes contra palestinos y contra sus propiedades, y afirmaron que estas acciones cuentan con apoyo de las autoridades israelíes de ocupación.
Los países sostuvieron que la violencia y la expansión de asentamientos forman parte de una dinámica que incrementa las tensiones en Cisjordania y dificulta todavía más cualquier proceso de negociación.
Esta preocupación también aparece en la declaración de los gobiernos occidentales, que señalaron que el avance de E1 ocurre en un contexto de grave inestabilidad en Cisjordania, violencia de colonos y restricciones que afectan a la economía palestina.
La solución de dos Estados vuelve al centro de la disputa
Tanto los países árabes y musulmanes como los gobiernos occidentales que criticaron el proyecto coincidieron en un punto fundamental: E1 puede afectar la viabilidad de la solución de dos Estados.
Los ocho países que emitieron el comunicado desde Amán reiteraron que la creación de dos Estados, conforme al derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas, continúa siendo la vía viable para alcanzar una paz «justa, integral y duradera».
Los gobiernos occidentales también reafirmaron su respaldo a una solución de dos Estados y pidieron a Israel retirar los planes relacionados con E1.
La coincidencia resulta significativa porque demuestra que, pese a las diferencias existentes entre los distintos gobiernos respecto a otros aspectos del conflicto, existe una preocupación compartida sobre las consecuencias territoriales que podría tener el proyecto.
¿Qué puede ocurrir ahora?
La publicación de las licitaciones no significa que todas las viviendas vayan a construirse inmediatamente. Sin embargo, sí representa un avance importante dentro del proceso administrativo que puede conducir a la ejecución del proyecto.
Ahora la atención se centra en varios frentes: la respuesta del Gobierno israelí a las críticas internacionales, la participación de empresas en las licitaciones, las posibles acciones diplomáticas y jurídicas y la reacción de Naciones Unidas.
Los países árabes y musulmanes han pedido que el proyecto sea detenido y que se reviertan las medidas adoptadas para desarrollarlo. También han solicitado que la comunidad internacional incremente la presión sobre los actores involucrados en la expansión de asentamientos.
Mientras tanto, los gobiernos europeos y otros países occidentales han advertido que la construcción de E1 podría tener consecuencias sobre la viabilidad de una solución negociada y han instado a las empresas a no participar en los procesos de contratación.
E1, mucho más que un proyecto inmobiliario
La disputa por E1 demuestra por qué la expansión de asentamientos continúa siendo uno de los asuntos más sensibles del conflicto israelí-palestino.
Sobre el papel, el proyecto contempla viviendas e infraestructura. Sin embargo, su ubicación convierte cada nuevo avance en una cuestión directamente relacionada con la geografía de un eventual Estado palestino.
Para Jordania, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Egipto, Indonesia, Pakistán y Türkiye, el proyecto amenaza con profundizar la fragmentación territorial y avanzar hacia una situación de anexión permanente.
Para numerosos gobiernos occidentales, el riesgo también está relacionado con la posibilidad de hacer inviable una solución de dos Estados.
Así, las nuevas licitaciones han convertido nuevamente a E1 en uno de los principales puntos de fricción diplomática en Oriente Medio. La pregunta ahora es si la presión internacional conseguirá frenar el proyecto o si, por el contrario, Israel continuará avanzando hacia la construcción de las miles de viviendas previstas.




