Las manifestaciones en Bogotá generaron un fuerte caos en la movilidad, especialmente en importantes corredores como la calle 26, donde se registraron bloqueos que afectaron la operación de TransMilenio. Debido a esto, varias estaciones dejaron de funcionar temporalmente y algunos buses tuvieron que hacer retornos o desvíos, obligando incluso a usuarios a bajarse y continuar a pie.
Las autoridades implementaron rutas alternas mientras se intentaba controlar la situación, pero la congestión impactó a miles de ciudadanos durante varias horas.


