Simpatizantes del chavismo realizaron una manifestación en Caracas luego de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, en un acto marcado por fuertes expresiones de rechazo hacia Estados Unidos e Israel. Durante la protesta, los asistentes quemaron banderas de ambos países, pisotearon fotografías del presidente estadounidense Donald Trump y del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, además de lanzar consignas en defensa de la llamada Revolución Bolivariana.
La concentración tuvo lugar en el centro de la capital venezolana y reunió a cientos de personas convocadas por organizaciones afines al oficialismo. Los manifestantes calificaron la captura de Maduro como una acción promovida por intereses extranjeros y denunciaron lo que consideran una intervención contra la soberanía de Venezuela.
Con pancartas, banderas venezolanas y retratos del fallecido expresidente Hugo Chávez, los participantes expresaron su respaldo al gobierno chavista y aseguraron que continuarán movilizándose para exigir la liberación de Maduro. Algunos dirigentes oficialistas afirmaron que el país enfrenta un intento de desestabilización política y llamaron a mantener la unidad entre los simpatizantes del movimiento.
La protesta se desarrolló bajo un fuerte despliegue de seguridad en las principales avenidas de Caracas. Aunque la manifestación transcurrió sin enfrentamientos de gran magnitud, las imágenes de las banderas incendiadas y los retratos pisoteados generaron reacciones internacionales y un intenso debate en redes sociales.
Analistas consideran que estos hechos reflejan el aumento de la tensión política en Venezuela y podrían provocar nuevas reacciones diplomáticas entre Caracas, Washington y sus aliados. Mientras tanto, la comunidad internacional permanece atenta al desarrollo de los acontecimientos y a las posibles consecuencias para la estabilidad del país.



