En un esfuerzo por comprender y preservar la riqueza natural del Parque Nacional de Los Manglares, ubicado en el Distrito de Tumaco, funcionarios de la institución de Parques Nacionales se desplazaron al municipio para llevar a cabo una evaluación y verificar el estado en el que se encuentran estos ecosistemas.
Este emblemático escenario, abarcando una extensión de 192.000 hectáreas, se erige como un espacio de biodiversidad en la frontera terrestre y marina con el Ecuador.
Objetivo
Juan Aníbal Sánchez, profesional de la División Territorial de Parques Nacionales, explicó que la visita a la ciudad Puerto tenía como objetivo participar en un taller convocado por el Ministerio de Ambiente. Este taller forma parte de los esfuerzos en curso para actualizar el Plan de Acción de Biodiversidad, crucial para la preservación de estos ecosistemas vitales.
«La importancia del Parque Nacional de Los Manglares radica en su diversidad biológica, con especial énfasis en los manglares y la abundancia de recursos pesqueros. Es crucial destacar el papel de las comunidades locales en la protección cultural y territorial de esta área», agregó. Sánchez.
Oportunidad
El funcionario subrayó que la región alberga algunos de los manglares más impresionantes del país, con árboles majestuosos y frondosos que no solo son un espectáculo natural, sino también una fuente de sustento para las comunidades locales.
Esta riqueza natural, según Sánchez, brinda oportunidades para promover el ecoturismo, lo que a su vez beneficia a las comunidades que dependen de estos ecosistemas para su supervivencia.
Llamado
El llamado a la comunidad es a cuidar y conservar estos entornos naturales para garantizar su supervivencia a largo plazo. La preservación del Parque Nacional de Los Manglares no solo protege la biodiversidad única de la región, sino que también salvaguarda los medios de vida de las personas que dependen de estos recursos naturales.
En un momento en que la conservación del medio ambiente se ha vuelto una prioridad global, iniciativas como estas no solo son bienvenidas, sino absolutamente necesarias para garantizar un futuro sostenible para todos.
La visita refleja el compromiso continuo de las autoridades en la preservación de la riqueza natural de Colombia, un legado que merece ser protegido y valorado por las generaciones venideras.

