El fin del “hule”: así cambió la forma de llevar las compras en Paraguay

Las tradicionales bolsas plásticas de un solo uso que durante años acompañaron las compras en supermercados y comercios de Paraguay dejaron de ser la opción permitida para transportar las mercaderías adquiridas en las líneas de caja. El cambio forma parte de la aplicación de la Ley N.º 5414/2015, conocida popularmente como la “Ley antihule”, cuyo objetivo es disminuir progresivamente el consumo de bolsas de polietileno y promover alternativas reutilizables y biodegradables.

Aunque en ocasiones se presenta como una medida reciente, el proceso no comenzó en 2026. La normativa entró en una etapa decisiva desde 2021, mientras que su implementación se realizó de manera gradual y terminó consolidando el uso de bolsas reutilizables en los comercios. El propio Ministerio de Industria y Comercio (MIC) señala que actualmente el sistema de bolsas reutilizables se encuentra instalado de manera definitiva en el sector comercial.

Una transformación que comenzó con la Ley 5414

La Ley N.º 5414 fue sancionada en 2015 con una finalidad concreta: regular el consumo de bolsas de polietileno de un solo uso entregadas por supermercados, autoservicios, almacenes y otros comercios para transportar los productos comprados.

La legislación establece que estas bolsas deben ser sustituidas progresivamente por alternativas reutilizables o fabricadas con materiales biodegradables que no resulten contaminantes. También contempla que los establecimientos puedan cobrar las bolsas, precisamente para incentivar que los consumidores reduzcan su utilización.

Para los supermercados y establecimientos dedicados principalmente a la venta minorista de alimentos y bebidas, la ley contempló inicialmente un plazo de 12 meses para realizar el reemplazo, mientras que para determinados establecimientos mayoristas se estableció un período de 24 meses.

Sin embargo, la aplicación efectiva de la normativa tuvo diferentes retrasos y períodos de adaptación. Finalmente, el Gobierno paraguayo estableció un proceso de transición durante 2021 y anunció controles y sanciones para los establecimientos que no cumplieran con las disposiciones.

¿Qué cambió en las cajas de los supermercados?

El principal cambio para los consumidores se encuentra en el momento de pagar sus compras.

Las bolsas delgadas de polietileno destinadas a utilizarse una sola vez ya no constituyen la alternativa autorizada para transportar las compras desde las cajas. En su lugar, los comercios deben ofrecer opciones que cumplan con las características establecidas por la normativa.

Entre ellas se encuentran las bolsas reutilizables de polietileno, que deben tener mayor resistencia y contar con la certificación correspondiente del Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN). También existen alternativas fabricadas con materiales reciclados, biodegradables, papel, cartón o tela.

El MIC explica que las bolsas reutilizables fueron diseñadas para soportar múltiples ciclos de utilización. Según la información oficial del organismo, la regulación contempla características técnicas relacionadas con el espesor y la resistencia de estos productos con el objetivo de que puedan utilizarse repetidamente.

No significa que todo el plástico haya desaparecido de los supermercados

Uno de los aspectos más importantes de la normativa es que no se trata de una prohibición absoluta de todas las bolsas plásticas.

La Ley 5414 contempla excepciones cuando la utilización de plástico sea necesaria por razones de seguridad alimentaria o sanitaria. Esto permite, por ejemplo, que determinadas bolsas utilizadas dentro de los establecimientos para manipular alimentos frescos o húmedos continúen teniendo una función específica.

Por eso, el cambio se concentra principalmente en las bolsas utilizadas para entregar al consumidor sus compras en la línea de caja, y no significa que los supermercados hayan eliminado todos los productos plásticos de sus operaciones.

El consumidor también tiene un papel central

La estrategia paraguaya no depende únicamente de que los supermercados cambien las bolsas disponibles. Uno de los principales objetivos de la normativa es modificar los hábitos de consumo.

La idea es que una persona pueda adquirir una bolsa reutilizable y utilizarla en diferentes compras, o directamente llevar desde su casa una bolsa de tela, rafia, cartón u otro material apropiado.

Cuando comenzó la aplicación de la normativa, la Cámara Paraguaya de Supermercados (CAPASU) informó que algunos establecimientos también comenzaron a ofrecer cajas de cartón como alternativa para transportar las compras.

De esta manera, la reducción del plástico depende de dos cambios simultáneos: que los comercios disminuyan la entrega de bolsas desechables y que los consumidores reduzcan la demanda de productos diseñados para ser utilizados una sola vez.

Las bolsas reutilizables también deben cumplir requisitos

La sustitución del plástico convencional no significa que cualquier bolsa pueda ser presentada automáticamente como una alternativa ecológica.

Las bolsas reutilizables destinadas al transporte de productos deben cumplir requisitos técnicos y, en los casos establecidos por la normativa, contar con certificación del INTN. El objetivo es garantizar que tengan características suficientes para ser reutilizadas y evitar que simplemente se sustituya una bolsa de un solo uso por otra que tenga un impacto ambiental similar.

Además, Paraguay incorporó posteriormente requisitos específicos para las bolsas elaboradas con componentes biodegradables. El MIC informó que la Resolución 1523 estableció la certificación obligatoria para este tipo de bolsas destinadas al transporte de productos, con entrada en vigor prevista para el 1 de junio de 2024.

Los supermercados reportan una reducción en el consumo

La transformación también ha tenido efectos medibles dentro del sector comercial.

El MIC informó que, de acuerdo con datos aportados por CAPASU, las grandes cadenas de supermercados registraron una reducción aproximada del 30 % en el uso de bolsas, mientras que en algunos establecimientos la disminución llegó hasta el 60 %.

Estos datos muestran que el objetivo no consiste solamente en reemplazar una bolsa por otra, sino en conseguir que los consumidores utilicen menos bolsas en términos generales.

El escenario ideal es que una bolsa reutilizable tenga una vida útil considerablemente mayor que la de una bolsa convencional, reduciendo así la cantidad de unidades que deben producirse y desecharse.

Nuevas alternativas para los consumidores

En los supermercados paraguayos pueden encontrarse diferentes alternativas para transportar las compras. Entre ellas están las bolsas reutilizables de mayor resistencia, bolsas elaboradas con materiales reciclados, opciones biodegradables y recipientes de papel o cartón.

El propio MIC señala que cartón, papel, tela y bolsas con componentes biodegradables certificados forman parte de las alternativas que pueden utilizar los supermercados y comercios en el marco de la política de reducción del plástico.

La posibilidad de llevar una bolsa propia también se ha convertido en uno de los elementos más importantes de este cambio. En lugar de recibir una bolsa nueva cada vez que se realiza una compra, el consumidor puede conservar una reutilizable y llevarla nuevamente al establecimiento.

¿Qué pasa si un comercio incumple?

La Ley 5414 contempla sanciones para los establecimientos que incumplan sus disposiciones. El artículo 10 establece multas de entre 10 y 500 jornales mínimos, dependiendo de la infracción y de la aplicación correspondiente.

El MIC y el INTN fueron designados dentro del esquema de implementación y control de la normativa. Durante el período de transición establecido en 2021 se anunció que los controles comenzarían después de la etapa de adaptación y certificación de los productos.

Esto convirtió la sustitución de las bolsas en una obligación regulada y no únicamente en una iniciativa voluntaria de responsabilidad ambiental.

Una discusión que continúa en Paraguay

La regulación de las bolsas plásticas continúa siendo un tema de debate en Paraguay. En 2025 ingresó a la Cámara de Diputados un proyecto de ley que propone prohibir el uso de bolsas plásticas no biodegradables, establecer el uso obligatorio de bolsas ecológicas certificadas y derogar la Ley 5414/2015. El expediente permanece registrado como “en trámite”, por lo que no debe confundirse con una nueva prohibición nacional ya aprobada.

La existencia de este proyecto demuestra que el país continúa discutiendo cómo fortalecer su política frente a los residuos plásticos y si el modelo actual resulta suficiente para alcanzar una reducción más significativa.

La propia CAPASU presentó observaciones al proyecto, señalando preocupaciones relacionadas con los costos de certificación, las condiciones para los comercios y algunas de las nuevas obligaciones propuestas.

El desafío va más allá de eliminar una bolsa

La eliminación de las bolsas plásticas de un solo uso en las cajas representa solamente una parte de un problema ambiental mucho más amplio.

Las bolsas tienen una vida útil extremadamente corta en comparación con el tiempo que pueden permanecer en el ambiente. Por eso, las políticas públicas dirigidas a reducir su consumo buscan actuar principalmente sobre la etapa de utilización: evitar que un producto diseñado para ser descartado inmediatamente siga siendo la opción predeterminada.

En Paraguay, el objetivo planteado por la legislación es avanzar hacia un modelo en el que las bolsas utilizadas para transportar las compras puedan reutilizarse varias veces o sean fabricadas con alternativas que reduzcan su impacto ambiental.

El resultado final, sin embargo, depende tanto de las autoridades y los comercios como de los consumidores. Llevar una bolsa reutilizable desde casa, reutilizar correctamente las bolsas adquiridas y evitar solicitar unidades innecesarias son acciones sencillas que complementan la regulación.

Paraguay apuesta por cambiar el hábito de comprar y desechar

La llamada “Ley antihule” ha cambiado una escena cotidiana de los supermercados paraguayos: la entrega automática de varias bolsas plásticas en la caja dejó de ser la práctica permitida para transportar las compras.

El cambio no supone que el plástico haya desaparecido de los comercios ni que todas las bolsas estén prohibidas. Lo que se ha establecido es una restricción específica a las bolsas de polietileno de un solo uso utilizadas para transportar las mercaderías, acompañada por la obligación de ofrecer alternativas reutilizables o biodegradables bajo determinadas condiciones.

Así, Paraguay avanza hacia un modelo de consumo en el que una bolsa ya no está pensada para utilizarse durante unos minutos y convertirse inmediatamente en residuo, sino para tener una vida útil más prolongada. El verdadero alcance de la medida dependerá ahora de cuánto logren consolidarse estos nuevos hábitos entre supermercados, comercios y consumidores.

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