En medio de los desafíos económicos que enfrentan muchas regiones del país, en Nariño surgen voces que invitan a mirar hacia el potencial productivo del territorio como una alternativa real para fortalecer la economía local. Una de esas voces es la de Ariadna Cabrera, reconocida comerciante de Pasto, quien destaca que la riqueza agrícola y cultural del departamento puede convertirse en una oportunidad para generar empresa y abrir nuevos mercados.
Para Cabrera, el desarrollo económico de la región pasa por aprovechar los productos que nacen de la tierra nariñense y transformarlos en oportunidades de negocio que vayan más allá del consumo local. “Nariño tiene una gran diversidad de productos que pueden posicionarse en otras regiones del país e incluso a nivel internacional”, señala.
Entre los ejemplos que menciona se encuentra el comercio de productos tradicionales como los lomines, un alimento que forma parte de la cultura gastronómica del departamento y que, según la comerciante, podría tener una mayor proyección comercial si se fortalecen los procesos de transporte, comercialización y promoción.
Desde su experiencia en el sector comercial, Cabrera considera que el reto principal está en crear cadenas de valor sólidas que conecten a productores, comerciantes y consumidores. En su opinión, no se trata únicamente de vender un producto, sino de destacar el valor cultural y el trabajo que hay detrás de cada cultivo y cada tradición.
“Cuando mostramos el origen de lo que producimos, cuando contamos la historia de nuestra tierra y de nuestra gente, el producto adquiere un valor mucho mayor”, explica.
Asimismo, insiste en que el departamento debe apostar por estrategias modernas de comercialización que permitan ampliar las oportunidades para los emprendedores y productores locales. La participación en ferias, el uso de plataformas digitales y la generación de alianzas comerciales son algunas de las herramientas que, según Cabrera, pueden impulsar el crecimiento económico de la región. Para la comerciante, Pasto y el departamento de Nariño cuentan con una ventaja importante: la riqueza de su territorio y la tradición agrícola que caracteriza a sus comunidades. Elementos que, bien aprovechados, podrían convertir a la región en un referente de productos con identidad propia.


