El Ministerio de Salud defendió el reciente incremento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para 2026 y aseguró que no se trata de una falta de recursos, sino de cómo se administran dentro del sistema. Desde la cartera argumentan que el aumento se ajusta a criterios técnicos y legales y responde al compromiso del Gobierno del Cambio por fortalecer el financiamiento público en salud.
Entre 2022 y 2026, los recursos destinados al sector salud aumentaron en más de 25 billones de pesos, equivalente a alrededor del 1,4 % del Producto Interno Bruto descontada la inflación. En ese mismo periodo, la UPC experimentó un incremento acumulado de más del 30 %, lo que representa cerca de 22,9 billones de pesos. El Gobierno calificó este crecimiento como un esfuerzo fiscal sin precedentes para garantizar la sostenibilidad y atención en el sistema.
El Ministerio insistió en que el ajuste de la UPC para 2026 se definió con una metodología técnica basada en datos reales de uso y costos, con la participación de distintos actores del sector. Según la entidad, esta decisión cumple con las órdenes de la Corte Constitucional y descarta que el déficit financiero se deba a una decisión política del Ejecutivo.
Además, el Gobierno responsabiliza a algunas EPS por inconsistencias en los datos reportados, lo que, según la cartera, ha provocado pérdidas significativas y distorsionado los diagnósticos financieros del sistema. Entre las supuestas irregularidades mencionan pagos por servicios no prestados y facturaciones por encima de los valores de mercado, prácticas que habrían generado desequilibrios acumulados en años anteriores.
La discusión sobre la financiación va más allá del monto del aumento y, en opinión del Gobierno, debe centrarse en la transparencia, la eficiencia y la correcta administración de los recursos públicos en salud, con el objetivo de garantizar una atención oportuna y de calidad para todos los colombianos.

