En un nuevo desarrollo de los esfuerzos por combatir el crimen organizado, la Fiscalía General de la Nación ha decidido judicializar a Yaihra Dayana Salazar Guerrero por su presunta participación en el secuestro de un ciudadano en Nariño. El incidente, que ocurrió el pasado 24 de julio, ha revelado un entramado de delitos que abarca secuestro, hurto calificado y fuga de presos.
El caso comenzó a tomar forma tras un accidente de tránsito en la vía que conecta Ipiales con Pupiales. El siniestro involucró una camioneta y un camión de carga. Durante la intervención de las unidades de policía que atendieron el accidente, se escucharon quejidos provenientes de uno de los vehículos. Al inspeccionar el baúl, los oficiales encontraron a un hombre atado de pies y manos y en estado de sedación.
Investigación
La víctima, identificada posteriormente, había sido secuestrada por una pareja que no solo lo despojó de dinero y joyas, sino también del vehículo en el que fue encontrado. Este relato se enmarca dentro de una serie de eventos que llevaron a la identificación y captura de Yaihra Dayana Salazar Guerrero. Según la investigación, Salazar Guerrero sería una de las dos personas implicadas en el secuestro.
El proceso judicial contra Salazar Guerrero se ha desarrollado con rapidez. La Fiscalía imputó a la mujer por los delitos de secuestro simple, hurto calificado y agravado, y fuga de presos. A pesar de las evidencias y acusaciones, Salazar Guerrero no aceptó los cargos en su contra. Su captura se produjo mientras estaba incumpliendo una medida de aseguramiento que la obligaba a permanecer en su lugar de residencia, lo que facilitó su detención.
En la audiencia, un juez de control de garantías dictó una medida de detención preventiva en un centro carcelario, asegurando que la acusada permanezca bajo custodia mientras avanza el proceso judicial. Esta medida refleja la gravedad de los cargos y el compromiso de las autoridades con la justicia en casos de crimen organizado.
Rápida respuesta
El secuestro, que inicialmente parecía ser un simple incidente de tránsito, ha puesto de manifiesto la complejidad y la seriedad de los delitos involucrados. Las investigaciones continúan en curso, y las autoridades están decididas a esclarecer todos los aspectos del caso para asegurar que se haga justicia. Este caso subraya la importancia de una respuesta rápida y coordinada por parte de las fuerzas de seguridad y la fiscalía en el combate contra el crimen. La detención de Salazar Guerrero es un paso significativo en la lucha por la seguridad y el orden en la región de Nariño.

