Un juzgado dio luz verde al plan financiero de la cadena de comida rápida, permitiéndole continuar operaciones en Colombia bajo supervisión.
La reconocida cadena de comida rápida Presto logró evitar la liquidación luego de que un juzgado aprobara su acuerdo de reorganización de deudas, una decisión que le permitirá continuar operando en el país bajo un esquema de reestructuración financiera.
El aval judicial se dio tras una audiencia en la que el acuerdo contó con el respaldo del 76,3% de los acreedores, cumpliendo con los requisitos legales exigidos para este tipo de procesos.
Con esta decisión, la compañía deja atrás la incertidumbre que existía debido a una acción de tutela presentada por uno de los acreedores, la cual había frenado temporalmente la aprobación del plan.
El acuerdo permitirá a la empresa reorganizar sus obligaciones financieras y evitar su desaparición del mercado, manteniendo su operación mientras cumple con un plan estructurado de pagos supervisado por la justicia colombiana.
Presto, que tiene una trayectoria desde 1981 y cuenta con más de 120 restaurantes en distintas ciudades del país, es una de las marcas más tradicionales del sector de comida rápida en Colombia.
Este tipo de procesos hacen parte del régimen de insolvencia empresarial, que busca proteger compañías viables, preservar empleos y garantizar el pago ordenado a los acreedores. En ese sentido, la decisión representa un alivio tanto para la empresa como para sus trabajadores y aliados comerciales.
Cabe recordar que la cadena venía atravesando dificultades financieras desde años anteriores, influenciadas por factores como el aumento de costos, la inflación y la desaceleración del consumo, lo que la llevó a acogerse a este mecanismo de reorganización.
Con la aprobación del acuerdo, Presto inicia una nueva etapa enfocada en la recuperación económica, con el reto de mantenerse competitiva en un mercado exigente y en constante evolución.




