El presidente Gustavo Petro respondió de manera contundente a una propuesta presentada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que planteaba la construcción de un “Acuerdo Nacional” como salida a lo que la guerrilla denomina una “crisis estructural, política y social” del país, y sugería que dicho acuerdo se desarrollara en medio del actual ambiente electoral. Según el ELN, esta iniciativa abriría una nueva forma de gobernar y podría legitimar un Proceso Constituyente Popular.
Frente a esta propuesta, el mandatario fue enfático en señalar que la confianza para un acuerdo de esa naturaleza fue destruida por el propio ELN. Petro recordó que la organización armada rompió procesos previos “a sangre y fuego”, señalando directamente las masacres de campesinos humildes asociadas al control de economías ilícitas, como los cultivos ilegales y la minería de oro ilegal. Para el presidente, estos hechos anulan cualquier posibilidad de avanzar sin cambios profundos en el comportamiento del grupo armado.
En ese sentido, el jefe de Estado dejó claro que ninguna negociación con el ELN podrá continuar o iniciarse sin el cumplimiento de condiciones fundamentales. Entre ellas, destacó el abandono real y verificable de las economías ilícitas, el fin del reclutamiento de niños, niñas y adolescentes, y la liberación y devolución de todas las personas que el grupo mantiene en su poder. Además, subrayó que las comunidades afectadas por el conflicto deben recuperar plenamente su libertad y ser protagonistas en el diseño de una transformación progresista de sus territorios.
El presidente también se refirió a la situación en la frontera entre Colombia y Venezuela, una zona que, según el Gobierno, ha sido utilizada por el ELN como corredor estratégico para actividades criminales. Petro informó que en la primera reunión oficial con el Gobierno venezolano se propondrá el desarrollo de una zona económica especial binacional, orientada al impulso agrario e industrial entre Norte de Santander y el Táchira. Sin embargo, advirtió que si el ELN no se compromete con la paz y no abandona territorio venezolano, Colombia y Venezuela podrían adelantar acciones militares conjuntas contra esa organización.
En la misma línea, el mandatario planteó que todo el ELN debería trasladarse a Colombia para iniciar discusiones sobre zonas de concentración regionales, como parte de un eventual proceso de paz. Aseguró además que en estos territorios debe haber participación ciudadana directa, y que se debe detener cualquier confrontación con otros grupos armados que estén en procesos de paz con el Gobierno. Según Petro, el objetivo es que la ciudadanía recupere el control efectivo de los territorios, desplazando definitivamente el poder de las organizaciones armadas ilegales.
Por otro lado, el presidente impartió instrucciones a entidades del sistema judicial frente a eventuales escenarios relacionados con el ELN. Indicó que la Fiscalía General de la Nación debe actuar conforme a la ley en los casos de personas condenadas, explorando negociaciones de penas bajo precedentes existentes, pero dejando claro que los crímenes contemplados en el Estatuto de Roma deben ser sancionados con penas efectivas.
En cuanto a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Petro señaló que su alcance podría ampliarse para cubrir situaciones relacionadas con el ELN, aunque aclaró que esto requeriría una ley de la República. Dicha ley podría ser discutida por un nuevo Congreso o incluso por una Asamblea Nacional Constituyente, siempre y cuando sea una decisión tomada y respaldada democráticamente por el pueblo colombiano.
En síntesis, el mensaje del presidente fue directo: no habrá acuerdos políticos amplios ni procesos de negociación reales con el ELN sin hechos concretos de paz, sin ruptura total con las economías ilegales y sin respeto efectivo a la población civil. El Gobierno mantiene la puerta abierta al diálogo, pero bajo condiciones estrictas y con el énfasis puesto en la seguridad, la legalidad y el protagonismo de las comunidades.




