Durante su encuentro en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario colombiano Gustavo Petro presentó una estrategia antidrogas centrada en la erradicación manual de cultivos ilícitos, con participación voluntaria de las comunidades campesinas, y en el fortalecimiento de la cooperación regional e internacional para desarticular las estructuras del narcotráfico.
En declaraciones posteriores, Petro explicó que el método más efectivo para eliminar de forma permanente los cultivos de coca es arrancar la planta de raíz, un proceso que —según afirmó— solo es viable cuando lo realizan los propios campesinos. Para sustentar su planteamiento, mostró a Trump mapas y material audiovisual con acciones de erradicación manual en distintas regiones del país.
El presidente sostuvo que esta estrategia ya está dando resultados y que el país ha comenzado a reducir el número total de hectáreas sembradas con coca, gracias a programas de sustitución voluntaria acompañados de incentivos económicos y empleo rural.
Resultados en la frontera con Ecuador
Petro destacó especialmente los avances logrados en la frontera con Ecuador, donde comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes han erradicado manualmente miles de plantas de coca. Según relató, las imágenes de estas jornadas causaron sorpresa en Trump, al evidenciar un enfoque distinto al tradicional uso de la fuerza o la fumigación aérea.
El mandatario señaló que el camino que seguirá Colombia es el de pagar jornales, financiar mano de obra local y acelerar la erradicación con participación comunitaria, lo que considera más rápido y sostenible que los métodos coercitivos. En ese marco, indicó que ya se han erradicado alrededor de 12.000 hectáreas y que la meta del Gobierno es alcanzar las 42.000.
Los cultivos ilícitos, explicó, serán sustituidos por productos como cacao, café y otras alternativas agrícolas que permitan una transformación económica real de los territorios históricamente afectados por el narcotráfico.
Propuesta de alianza trilateral con Ecuador y Estados Unidos
Otro de los ejes de la conversación fue la necesidad de una respuesta regional al desplazamiento del narcotráfico. Petro advirtió que, ante la presión ejercida en Colombia, las redes criminales se están moviendo hacia el sur, particularmente hacia Ecuador.
Por esa razón, propuso una alianza trilateral entre Colombia, Estados Unidos y Ecuador para enfrentar conjuntamente el narcotráfico en la región. Según el presidente, Colombia está dispuesta a aportar su experiencia y capacidades operativas para apoyar a Ecuador en la contención de estas estructuras criminales.
En ese contexto, Petro resaltó el nivel de las fuerzas de seguridad colombianas y citó como ejemplo la reciente incautación de un submarino con 10 toneladas de cocaína cerca de las islas Azores, en una operación de inteligencia y cooperación internacional.
Información sobre capos que operan desde el extranjero
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la presentación de información de inteligencia sobre la cúpula del narcotráfico, cuyos principales líderes, según Petro, ya no viven en Colombia. El mandatario afirmó que entregó a Trump nombres, alias y perfiles de quienes dominan el negocio desde el exterior, incluidos algunos que residen en Estados Unidos.
Petro insistió en que sin perseguir los capitales y a los jefes que operan desde fuera del país será imposible derrotar al narcotráfico. Por ello, solicitó mayor cooperación internacional para rastrear activos financieros, capturar a estos actores y desarticular la estructura transnacional del negocio.
Sustitución voluntaria como política de Estado
El presidente reiteró que, desde el inicio de su gobierno, la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos ha sido el eje central de su política antidrogas. Este enfoque busca alejarse de la fumigación aérea con glifosato, suspendida desde 2015 y cuestionada por sus impactos ambientales y sociales.
La estrategia del Gobierno combina erradicación manual, desarrollo alternativo y presencia estatal, con incentivos económicos y asistencia técnica para las familias campesinas. Según Petro, el narcotráfico no puede abordarse únicamente como un problema de seguridad, sino como un desafío de desarrollo rural, inclusión social y justicia territorial.
En ese sentido, el mandatario presentó su propuesta ante Trump como una alternativa sostenible para reducir los cultivos ilícitos, fortalecer la cooperación regional y atacar el narcotráfico desde sus raíces económicas y sociales.




