El presidente Gustavo Petro solicitó a la Policía Nacional actuar de manera inmediata frente a un presunto delito electoral ocurrido en Aguachica, luego de difundirse en redes sociales un video donde se observa un carrotanque de agua con propaganda política de dos congresistas: Ape Cuello, del Partido Conservador Colombiano, y Didier Lobo, de Cambio Radical.
A través de su cuenta en X, el mandatario pidió explícitamente la detención de los autores materiales e intelectuales de lo que calificó como un delito electoral que estaría ocurriendo “bajo los ojos” de la Policía local. Petro sostuvo que el uso del agua —un recurso escaso en varias regiones del Caribe colombiano— con fines electorales constituye una práctica grave de compra de votos, especialmente en municipios y departamentos como Cesar, Magdalena y La Guajira, donde persisten problemas estructurales de abastecimiento.
El presidente fue particularmente crítico con la actuación de la Policía en la región. Señaló que, si no se actúa de manera concreta, podría interpretarse que algunas estructuras policiales estarían articuladas con mafias políticas y redes criminales, algo que calificó como inaceptable. En ese contexto, recordó que había dado la orden de instalar de inmediato la estación de carabineros más grande del Caribe oriental en el Parque Tayrona, una instrucción que —según dijo— aún no se ha cumplido.
Petro enfatizó que sus órdenes deben ser acatadas, ya que actúa como Comandante Supremo de la Fuerza Pública, y subrayó que el Gobierno no tolerará que la Policía encubra delitos ni proteja estructuras criminales vinculadas a prácticas electorales ilegales.
Este pronunciamiento se enmarca en una serie de advertencias y llamados que el presidente ha realizado en los últimos meses para prevenir delitos contra la democracia, especialmente ante el calendario electoral de 2026. En reiteradas ocasiones, Petro ha ordenado a la Policía capturar a quienes compren votos en todo el país, calificándolos directamente como delincuentes.
Incluso, el mandatario ha alertado que estas prácticas ilegales han evolucionado, llegando —según sus declaraciones— a incluir métodos modernos como el uso de criptomonedas para la compra de votos, lo que exige un fortalecimiento de los controles y de la inteligencia policial.
Petro insistió en que el objetivo central de estas órdenes es garantizar elecciones libres, transparentes y sin presiones, en cumplimiento de la Constitución. Para el presidente, impedir la compra de votos es una condición esencial para que la ciudadanía pueda ejercer su derecho al sufragio con libertad y dignidad.
Finalmente, el jefe de Estado reiteró su visión de la democracia como la expresión directa del poder del pueblo trabajador, de quienes estudian o desean estudiar, y advirtió que permitir la compra de votos equivale a entregar el país a los corruptos. En sus palabras, solo una ciudadanía libre puede ser dueña de Colombia; de lo contrario, la democracia se vacía y la población queda sometida a prácticas clientelistas y de corrupción.




