Los hechos de violencia ocurridos durante el partido entre Santa Fe y América de Cali continúan generando reacciones este lunes. Eduardo Méndez, presidente de Santa Fe, expresó públicamente su rechazo a los enfrentamientos y manifestó su preocupación por el impacto que estos episodios tienen sobre los aficionados que simplemente quieren asistir a los estadios a disfrutar del fútbol. El dirigente pidió que existan medidas más contundentes contra quienes protagonizan actos violentos y cuestionó que una disputa relacionada con una bandera o con las barras pueda terminar poniendo en riesgo la vida de otras personas. Las autoridades de Bogotá anunciaron que el caso será llevado ante la Comisión de Fútbol para determinar responsabilidades y posibles sanciones.

