Presidente cuestiona que el Banco de la República no compre oro y calcula pérdidas por US$13.300 millones en reservas

El presidente Gustavo Petro cuestionó públicamente la decisión del Banco de la República de no actuar como comprador del oro producido en Colombia, una política que —según el mandatario— ha contribuido a que mafias armadas y economías ilegales controlen buena parte del negocio aurífero en el país.

Petro defendió su propuesta señalando que no se trata de una idea improvisada y respaldó su posición con cifras oficiales. De acuerdo con sus datos, Colombia produce alrededor de 70 toneladas de oro registradas al año, con un valor aproximado de 371 millones de dólares, sin contar el oro extraído de manera ilegal, que no aparece en los registros oficiales y que, según el presidente, representa una porción significativa del total.

El jefe de Estado criticó que, en ausencia del Banco Central como comprador oficial, el mercado del oro no funcione bajo reglas de libre competencia, sino que quede en manos de estructuras criminales armadas, lo que calificó como “un error histórico del país”. En ese sentido, sostuvo que la falta de intervención estatal ha debilitado la capacidad del Estado para regular el sector y combatir la criminalidad asociada a la minería ilegal.

En su análisis, Petro hizo un cálculo retrospectivo sobre el impacto económico de esta política. A precios actuales, estimó que Colombia habría dejado de acumular cerca de 13.300 millones de dólares en reservas internacionales, equivalentes a unos 71 billones de pesos, recursos que hoy podrían fortalecer el balance del Banco de la República y mejorar la posición financiera del país frente a choques externos.

La propuesta presidencial plantea que el Banco de la República retome su rol como comprador oficial del oro nacional, lo que, en su visión, permitiría fortalecer las reservas internacionales, formalizar el mercado aurífero y reducir la influencia del crimen organizado en la cadena de producción y comercialización del metal.

Además del debate sobre el oro, el presidente extendió sus críticas a la política monetaria del Banco Central. Según Petro, la forma en que el emisor mide en dólares los títulos de deuda incentiva la inversión en el mercado secundario, lo que genera mayores revaluaciones del peso y un aumento en la oferta de dólares, presionando su precio a la baja.

El mandatario advirtió que este escenario puede incentivar al Gobierno a endeudarse en el exterior para pagar deuda interna en pesos, que considera costosa. Aunque reconoció que esta estrategia podría acelerar procesos de devaluación, afirmó que también permitiría reducir el perfil de la deuda pública y aumentar la liquidez interna.

No obstante, Petro alertó que el Banco de la República, desde lo que calificó como una “lógica acientífica”, podría responder a estos movimientos con nuevas alzas en las tasas de interés, lo que, en su opinión, terminaría afectando la base productiva del país y profundizando una crisis económica real.

Este debate se da en un contexto internacional en el que el oro atraviesa un periodo de alta demanda y valorización sostenida, impulsado por la incertidumbre económica global, las tensiones geopolíticas, la inflación persistente y la búsqueda de activos refugio. En los últimos años, varios bancos centrales —especialmente de economías emergentes— han aumentado sus compras de oro para diversificar reservas y reducir su dependencia del dólar.

En países productores como Colombia, el oro es considerado un activo estratégico, tanto para las reservas internacionales como para los ingresos nacionales. Sin embargo, la elevada informalidad en su comercialización ha facilitado la penetración de economías ilegales y grupos armados, un problema que el presidente considera central en su propuesta de reformar el papel del Banco de la República en este mercado.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest