Pregunta acomplejada: ¿usted habla inglés?

Carlos Santa María.

Se convirtió en una negativa noticia del orden mundial la pregunta de Paula Ochoa, trabajadora de BluRadio, a Leonor Zalabata Torres, designada líder indígena que representará a Colombia en la ONU. Aún más pueril fue la “recomendación” del otro acompañante, Néstor Morales, aconsejándola como responder cuando le hicieran esa interrogante (1).

Ochoa preguntó si nuestra representante hablaba inglés, intentando ostentar conocimiento sobre la ONU (que aparece en Google). Morales hizo una sugerencia irrespetuosa a la nueva embajadora: responda diciendo que existen traductores.

En las redes sociales, la noticia internacional de este exabrupto se tradujo en un rechazo absoluto del componente racista, la ignorancia supina de estos comunicadores y el bajo nivel de la prensa colombiana, especialmente por su genuflexión a medios masivos sin reflexión ni análisis mínimo.

 

«Como ejemplo de soberanía, Vladimir Putin, Hibrahim Raisi, Al Assad, y múltiples líderes autónomos intervienen en su propia lengua como una forma de garantizar la soberanía, demostrando el honor que implica la propia expresión».

 

En el siglo XXI, donde el periodismo tiene también personas que no entienden la realidad debido a un sistema cuya igualdad y dignidad aún no son costumbre, desmerece a nuestra nación o demuestra simplemente los niveles de atraso ideológico en que se encontraba su población hasta ahora como un producto de la colonización y el poder económico de las élites angloestadounidenses, que lograron introducir el inglés como idioma de contacto internacional y el dólar como moneda de referencia.

El tema no es el inglés, ampliamente difundido, sino que desde Colombia, país con soberanía limitada ni identidad real, una emisora que está afiliada a la propaganda extranjera de modo directo no ratifique que el saliente gobierno tenía una canciller que usaba traductor ya que no dominaba esa habla y, a su vez, como ejemplo de soberanía, Vladimir Putin, Hibrahim Raisi, Al Assad, y múltiples líderes autónomos intervienen en su propia lengua como una forma de garantizar la soberanía, demostrando el honor que implica la propia expresión.

Colombia, cuyos habitantes son americanos en un continente que habla castellano fundamentalmente, tendría que propiciar ahora el elevamiento en la calidad del español y proteger aquellas lenguas ancestrales, origen de la sociedad por sus hablantes, para sostenibilidad cultural.

Por: Carlos Santa María

 

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